Estos son los personajes de la serie ‘Somos.’, 30 de junio exclusivamente en Netflix

Somos. es una serie de ficción basada en el impactante reportaje que la reconocida periodista Ginger Thompson escribió sobre una masacre real ocurrida en Allende, Coahuila. Creada y producida por James Schamus y escrita por él y por las mexicanas Monika Revilla y Fernanda Melchor, Somos. es la primera serie que aborda la violencia del narcotráfico desde la perspectiva de las víctimas. Es una obra coral, con múltiples protagonistas, cuyas historias recrean la vida cotidiana de una pequeña comunidad rural que, sin saberlo, se ve azotada por una tragedia desencadenada por una operación fallida de la DEA.

Doña Chayo

Doña Chayo (49) empuja su carrito de hot-dogs todas las noches por las calles de Allende. En su juventud, emigró a Chicago con su esposo, mismo que a los dos años fue deportado; embarazada, lo siguió de regreso a México, pero él la abandonó, y desde entonces está en Coahuila con su hija Aracely, ahora de 17 años. Resentida con su marido y los hombres en general, todavía siente una gran nostalgia por el mundo que ha perdido y todas las promesas que le hicieron.

Doña Chayo ama a su hija, y ahora a su nieta Fernanda, por lo que trabaja arduamente para apoyarlas. Sin embargo, es Paquito de 19 años, el padre del hijo de Aracely, quien es la espina en el costado de Doña Chayo. Doña Chayo es una gran observadora de los habitantes de Allende: ve y oye más de lo que sería seguro para la mayoría; pero su discreción es legendaria. Como suele repetir, “cuando la boca está cerrada, las moscas no pueden entrar”.

Aracely

Aracely (17) abandonó la escuela cuando quedó embarazada de la hija de Paquito, Fernanda (1 año). Vive en casa de su madre Doña Chayo con su pequeña familia. Trabaja a tiempo parcial limpiando perreras y ayudando en la clínica veterinaria de Erika, a veces hace tareas domésticas y otros trabajos ocasionales, además de ayudar a su madre de vez en cuando. Es una niña trabajadora y práctica que ama mucho a su madre y se siente culpable por ser una carga para ella, pero también está apasionadamente enamorada de Paquito y aún no ha perdido la esperanza de que eventualmente se convierta en una pareja responsable, especialmente después de que descubre que está embarazada de nuevo.

A pesar de todo, Aracely no pierde la esperanza de poder regresar a estudiar, por lo que aunque Paquito se emociona ante la idea de tener otra bebé, Aracely no está muy segura de querer que su embarazo continúe. 

Paquito

Francisco Gómez, apodado Paquito (19), es un joven inquieto y dulce. Vive en casa de Doña Chayo con Aracely y su hija Fernanda, a quien él ama. Aunque es un mecánico nato, no puede pagar ni su propio auto. Al principio de la serie lo encontramos desempleado, ya que recién perdió su último trabajo como repartidor de pollo frito. Pasa sus días buscando trabajo, cuidando a su hija pequeña y bebiendo en las cantinas de Allende. 

Aunque busca dinero fácil y rápido, es demasiado noble para involucrarse en actividades ilegales o peligrosas, aunque su inocencia y habilidad cómica hacen que se meta en situaciones que pueden ponerlo en riesgo. 

Comandante Enano

Comandante Enano (46) es el brutal teniente que gobierna la cárcel de Piedras Negras. Se ganó su apodo por su baja estatura y complexión delgada. Aunque se ve pequeño y joven, es un hombre capaz de hacer cualquier cosa, sin importar que tan cruel o brutal sea. 

Por petición de Héctor Prieto, empieza a proteger y a darle trabajo a Paquito, aunque en realidad eso podría ser más peligroso de lo que suena. 

Silverio

Silverio (62) es un hombre alto, con canas y con un rostro curtido por el sol, quien por más de 30 años se ha desempeñado como capataz del rancho de Isidro Linares. Isidro y él son taciturnos, de la vieja escuela y de labios cerrados. A lo largo de los años se han convertido en mejores amigos, aunque ninguno de los dos lo admita. Silverio está casado con Lupita (56), quien trabaja como cocinera para la familia Linares. También tiene un hijo que emigró a Estado Unidos y vive ahí con su esposo, Steven y su hijo, Edgarito. Aunque realmente no es muy cercano a él, ya que no ha logrado aceptar aún su orientación sexual.

Silverio ha observado en silencio como la estatura y el porte de su jefe han ido decayendo con el tiempo y cuando los acontecimientos se salgan de control, Silverio tendrá que decidir si apoyará a su maestro y amigo durante su batalla final.

Lupita

Lupita (56), bajita y supersticiosa, se enorgullece de su trabajo como cocinera en el rancho San Isidro. Privada de la oportunidad de criar a su nieto en persona, se ha concentrado más en velar por el bienestar de su esposo, que aunque le preocupa, sabe que no debe molestarlo demasiado. Ella no quiere nada más que Silverio arregle su relación con su hijo, pero ese es un tema que hace mucho tiempo se dejó en silencio.

Héctor Prieto

Hector Prieto (35) es un hombre alto, robusto que viste como un vaquero norteño y conduce una pick up. Él viene de una antigua familia de Allende que debe su posición al arduo trabajo de su padre, quien creó una empresa de distribución de refrescos –  la cual sirve también como fachada para una tradicional ocupación local: El contrabando de drogas. Ahora es independiente, Héctor trabaja para Los Zetas, quienes recientemente se mudaron al territorio y dejaron en claro que podía unirse o ser asesinado. Si bien está incómodo con la alianza, el dinero ha sido bueno: acaba de comprar una elegante casa para los estándares de Allende, cuyas grandes habitaciones permanecen vacías, ya que no puede decidir cómo decorarlas. Su novia Cindy opera un salón de belleza en Piedras Negras (que él financió). Pero su corazón está difícilmente en la relación, ya que pasa mucho tiempo en uno de los prostíbulos de Allende, donde una chica salvadoreña de cabello oscuro llamada Flor Maria le ha llamado la atención. 

También tiene trabajando con él a Gilberto, su hermano menor, que conduce los camiones en los que transporta la droga a Estados Unidos. Cuando Gilberto es arrestado en la aduana, Héctor hará todo lo que pueda para salvar a su hermano y a sí mismo.

Cindy

Alta, con curvas y siempre perfectamente arreglada, Cindy (28) es una chica buchona de Piedras Negras, a quien siempre le ha gustado la banda, la cocaína y lo que ella imaginaba que era el glamoroso mundo de los narcos. Tiene un salon de belleza en Piedras Negras que le compró su novio, Hector Prieto. 

Sabe bien cual es el negocio de su novio, pero no se mete, por ahora está más ocupada en pensar cómo decorar la casa nueva que compró Héctor. 

Flor María

Flor María llegó a México solo con la esperanza de poder cruzar la frontera para reunirse con su familia. Huyendo de la violencia de las pandillas en San Salvador, se ha visto obligada a quedarse en Allende y trabajar como prostituta para pagar su deuda con los traficantes. Tímida y sin pretensiones, Flor María, una chica de pueblo aparentemente simple puede sorprender a Hector Prieto cuando ve la oportunidad de tomar el control de su destino.

Nayeli

Nayeli es una chica Hondureña proveniente del pueblo de San Antonio de Flores. Junto con su amiga Gilda buscó emigrar a Estados Unidos para reunirse con algunos familiares que tiene en Bakersfield, pero el autobús en el que venía fue detenido por los Zetas cuando estaba a punto de atravesar  la frontera, por lo que fue secuestrada y llevada al prostíbulo. 

Es una chica tímida y noble que está adentrándose en el oscuro mundo de los Zetas, por lo que el apoyo y la protección de Flor María significan mucho para ella.   

Irene Gil

Irene (38) trabaja como operadora del centro de llamadas de emergencias de Allende, es principalmente un trabajo sin muchos incidentes – el teléfono no suena mucho – lo que está bien para Irene, ya que es un alma introspectiva, que pasa la mayor parte de su día de trabajo complaciendo su pasión por la lectura. Inteligente y discretamente bella, Irene ha atravesado una dura adultez desde que su marido, Chema, fue despedido de su empleo como gerente de una fábrica de cinturones de seguridad debido a su alcoholismo hace algunos años. A pesar de todo, Irene nunca pensó en dejarlo. Él era la única persona que ella podía realmente ayudar. Finalmente, Chema tocó fondo – e Irene le dijo que aunque se quedaría con él, nunca tendría sus hijos si no se recuperaba, cosa que pareció tener un efecto en Chema, ahora lleva varios años sobrio, asistiendo regularmente a  reuniones de AA, trabajando con los bomberos voluntarios locales y como entrenador de fútbol en la escuela secundaria de la ciudad. 

Últimamente Irene ha notado que hay un cambio en la frecuencia y el tipo de llamadas que recibe, cosa que la inquieta. Sin embargo, no entiende mucho que hay detrás de esto y teme preguntar por miedo a que la persona incorrecta se entere de su curiosidad.  

Chema

Chema (38) es el marido de Irene, es el entrenador de fútbol de la escuela y voluntario en la estación de bomberos. En los años transcurridos desde que tocó fondo con su bebida y regresó a estar sobrio, ha construido una nueva vida y recuperado el respeto de sus amigos y de la comunidad. Él ama a Irene más que nada y ahora no quiere nada más que formar una familia con ella. Pone mucho esfuerzo en tratar de ser digno de ella, incluso cuando la vergüenza de su pasado todavía lo persigue.

Isidro Linares

Isidro (64) es el patriarca de la familia Linares. Es un hombre que construyó su propio patrimonio y comenzó vendiendo carne en la parte trasera de un camión en Monterrey. Su puesto de carne tuvo tanto éxito que comenzó a comprar ganado él mismo y pronto se mudó a Allende para construir su propio rancho. Su lucha se ha convertido en la historia fundacional de la familia. Todos lo admiran por eso, aunque sus hijos, Benjamín y Gerardo, lo resienten a su manera. Benjamín está agobiado por la sombra de su padre y como mecanismo de defensa, se niega a seguir sus pasos para no ser comparado con él.  Aunque busca construir su propio camino, le cuesta soportar la presión y a medida que crece, parece volverse menos responsable y más infantil. Esto hiere profundamente a su padre. El otro hijo de Isidro, Gerardo, es en muchos aspectos más maduro, con una familia y ambiciones propias. Ambiciones que lo llevan a tratar con bienes raíces locales y rentar sus terrenos a las empresas de gas natural que se están mudando al área. Intenta que su padre haga lo mismo, pero Isidro ve los pozos como un plan de dinero rápido que arruinará su rancho para siempre.

Isidro, que se ha sentido invencible toda su vida, ahora se siente más débil, su edad le está pasando factura. Es como un roble que cae. Por primera vez en su vida se siente viejo, pero no puede bajar la guardia porque mucha gente depende de él para sobrevivir. 

Aunque no son solo las constantes peleas con sus hijos lo que lo agobia, sino que nota como Allende está siendo transformado por la presencia de los Zetas. Su preocupación aumenta aún más después del asesinato de su amigo y vecino, Anselmo. Esto hace que se alarme cuando le llegan chismes que su propio hijo, Benjamín,  está enredándose con los recién llegados…

Benjamin Linares

Benjamin (25) es el hijo menor de Isidro y Clara Linares. De niño solía admirar a su hermano Gerardo por todas las cosas varoniles que podía hacer: Cosas de rancho, cómo cazar patos o montar a caballo, pero sobre todo era la confianza de Gerardo y la facilidad con su padre lo que Benjamin más envidiaba. Anhelaba el respeto de Isidro, pero no podía evitar sentir que su padre lo comparaba con Gerardo, por lo que en cuanto pudo dejó Allende y se fue a estudiar marketing y publicidad en Monterrey.

En Monterrey se reinventó a sí mismo, lejos de las sombras de su padre y hermano. Siempre se presentó como el futuro heredero de un rancho ganadero en Coahuila y a menudo luchó para mantener esa apariencia. En el segundo año de universidad, comenzó a salir con una rica y hermosa compañera de su clase, Valeria, con quien se casó. Sin embargo, después de varios conflictos e infidelidades de su parte, su matrimonio fracasó y Benjamin se encontró sin hogar, sin trabajo y solo en Monterrey, por lo que decidió volver a Allende y pedirle una oportunidad a su padre, quien le dió un trabajo en el rancho con la esperanza de que eventualmente pudiera hacerse cargo él.

Pero han pasado unos meses desde entonces, y ahora Benjamín se ha dado cuenta de que su padre solo le dió una oportunidad porque Gerardo ya no está interesado en el rancho. Ha comenzado a odiar todo de nuevo, ese trabajo duro y sin sentido en el campo, con las moscas, el sudor, el hedor de los animales, las burlas de los trabajadores y la eterna decepción por parte de su padre. Extraña la vida social que tenía en Monterrey, la bebida, la diversión y ahora está tratando de reconectarse con sus antiguas amistades de Allende, sin saber que algunos de ellos son ahora muy mala compañía. 

Gerardo

Gerardo (30) es el hijo mayor de Isidro. Siempre ha sido un hijo estable y obediente, pero últimamente también ha sido tocado por grandes sueños, de porte conservador, aunque su padre no está muy de acuerdo con esto.

Es un fiel esposo a Sandra, y un padre orgulloso de sus tres hijos, Lucy (7), Luis (5) y el bebé Paulino. Quiere a su hermano y le da gusto tenerlo de vuelta en Allende, pero no está dispuesto a poner a su familia en riesgo por los errores de Benjamín. 

Anselmo

Anselmo (70) es el dueño de un rancho, es viudo y rudo, un ranchero de la vieja escuela, cuya hermosa propiedad colinda con el Río Grande y la frontera de los Estados Unidos, pero cuyo rebaño es escaso en comparación con el de Isidro. Es terco e independiente y odia el cambio.

Se percata de que los Zetas han llegado a Allende y que están haciendo cambios que lo afectan a él y a su propiedad, pero subestima lo peligrosos que pueden ser y sus acciones lo ponen en riesgo.

Erika Cortés

Erika (40) es la veterinaria de todos los ranchos de Allende, incluidos los ranchos de Isidro y de Anselmo. Erika y su esposo Julian se mudaron a Allende por su trabajo cómo ingeniero de gas en el área. Cuando fue trasladado a otra locación, su hijo Armando ya había hecho amigos. Así que la familia decidió que Erika se quedaría en Allende para que Armando acabara la preparatoria, mientras Julián iba a estar viviendo en las dos ciudades. Sonaba como un buen plan, pero en realidad generó  tensiones en el matrimonio de Erika y Julian. Al pasar el tiempo, las llamadas de Skype han reemplazado cada vez más las visitas a casa, y la pareja ha decidido oficializar su separación y contarle a su hijo, a quien se lo han estado ocultando. Julian ha pedido que esperen hasta que él vuelva a Allende para poder decirle los dos en persona.

Para llenar el vacío en su vida, Erika intenta pasar más tiempo con su hijo Armando, quien es un gran niño y un buen jugador de americano, pero que naturalmente está más interesado en sus amigos –  en particular en un chico nuevo en la ciudad, Samuel, quien parece estar reemplazando al mejor amigo de Armando durante muchos años, Tom. El cambio preocupa a Erika, quien sospecha que el papá de Samuel puede ser peligroso. 

La única relación cercana que mantiene Erika es con su hermana, Irene, a quien se ha acercado mucho en los últimos años. Pero también comienza a preocuparse cuando Irene le cuenta un poco sobre las llamadas extrañas que ha estado recibiendo en el call center. 

Armando Silva

Armando (15) es el hijo de Erika. Es un buen chico y jugador de fútbol americano de la escuela secundaria de Allende. Su prioridad son sus amigos y tal vez la posibilidad de una beca de fútbol para la universidad.

Es callado, amable y últimamente pasa más tiempo con Samuel, el chico nuevo, especialmente después de que descubre que Tom y Nancy han estado saliendo a sus espaldas. 

Tom

Tom (15) es el amigo más antiguo de Armando en Allende, también es miembro del equipo de fútbol. 

Está casi todo el tiempo con Nancy y Armando, la presencia de Samuel no lo tiene del todo contento, ya que siente que está alejando a Armando de su grupo y que hay algo importante que Samuel les está ocultando. Recientemente él y Nancy empezaron una relación, aunque no se lo dicen todavía a Armando por miedo de cómo pueda reaccionar o que se sienta desplazado.

Nancy 

Nancy (15) siempre ha sido un poco rara. Muy curiosa y con muy buena voluntad, es demasiado nerd para ser genial, y demasiado franca para haber hecho demasiados amigos a lo largo de los años. Pero de alguna manera, ella, Tom y Armando han armado un extraño trío desde la llegada de Armando a Allende. 

Nancy es independiente y crítica, le gusta ir en contra de las tradiciones y lo que se espera de ella. Por supuesto que puede ser involuntariamente molesta, hacer alarde de sus conocimientos, corregir a la gente o debatir hasta la muerte, porque no sabe como dejar de lado la discusión. Tom y Armando son pacientes con ella. Ellos dominan el arte de callar cuando ella se pone a discutir – e igualmente, es paciente con ellos, por ejemplo, ayudándolos con sesiones de estudio de última hora. Es una verdadera amistad, en la que se aceptan como son.

La sede de su grupo es la azotea de Nancy, que han acondicionado con muebles inflables. Es un trabajo en proceso que se beneficia de contribuciones, como las luces de colores que donó la mamá de Tom después de una navidad, la mesa de plástico de un bar que cerró o las macetas que Nancy trajo del jardín. Es su escondite, donde se sienten como adultos y hablan del mundo desde su perspectiva, aprendiendo y comenzando a entenderlo. La mamá de Nancy ama a Tom y Armando, pero a veces le preocupa que su hija sea demasiado antisocial. Le encantaría verla salir con otras chicas de su edad, e interpreta el desinterés de Nancy como arrogancia. 

Nancy siempre ha sido una buena corredora, y casi como un desafío, ella entra a una prueba para entrar al equipo de fútbol americano, en donde es aceptada como pateadora. Poco a poco empieza a tener sentimientos encontrados hacia Tom, ya que deja de verlo sólo como un amigo.

Samuel Molina

Samuel Molina (15) es el hijo César Molina, poderoso representante del cartel de Los Zetas en Allende. Samuel nació en Reynosa, Tamaulipas, su vida ha sido una constante mudanza, de una ciudad a otra, siguiendo los negocios de su padre, viviendo siempre en casas de seguridad, bunkers, y moteles, al cuidado de diferentes mujeres contratadas por su padre para cuidarlo, alimentarlo o llevarlo a la escuela (cuando pudiera asistir). Le dijeron a Samuel que cuando las mujeres eran jóvenes, les llamaría tías, y cuando eran mayores, les llamaría abuelitas. A lo largo de los años, ha tenido al menos una docena de ellas.

Samuel admira y teme a su padre al mismo tiempo. Desde muy pequeño, aprendió a actuar de “La manera correcta” de caminar y hablar, cómo le gustaba a su padre, sabiendo que cualquier pequeña falta sería castigada no solamente con regaños y golpes, sino también con la ausencia de su padre. Samuel siempre ha sospechado que su padre está involucrado en actividades delictivas, pero recientemente se ha dado cuenta de la magnitud de los tratos de su padre con Los Zetas y las violentas consecuencias de esto. Vive en Allende desde hace unos meses, y por primera vez en su vida, comienza a sentir que encontró un hogar y amigos reales, Armando, Tom y Nancy. Especialmente Armando, con quien últimamente pasa más tiempo y por quien incluso empieza a desarrollar sentimientos. Aunque sabe que la atracción que siente por Armando no será bien recibida en Allende, especialmente por su padre, por lo que trata de guardar el secreto. 

César

César (40) es el padre de Samuel. Es un hombre poderoso, bien educado y atractivo. Solía ser un oficial de carreteras, pero hace mucho tiempo se unió a Los Zetas, un real secuaz de 40 y 42, los líderes de Los Zetas, que se han mudado silenciosamente a la región, César administra una serie de negocios fachada que parecen legítimos para ellos, mientras mantiene un control de los operativos locales.

Recientemente ha desarrollado un interés por Erika, la mamá de Armando. 

Oscar Vásquez, “El Diablo”

Oscar (35) nació en Dallas, de padres mexicanos. Tuvo una adolescencia problemática. Su papá trabajaba en la construcción, su mamá como empleada doméstica y él estaba mayormente solo. Nunca tuvieron suficiente dinero y él siempre cargó sobre sus hombros la carga de ser inmigrante. Comenzó a consumir cocaína cuando tenía 14 años y pronto se convirtió en comerciante para financiar su hábito. Fue arrestado y pasó cuatro años en la cárcel. Cuando salió, un amigo que hizo en la cárcel lo conectó con el operativo de Héctor Prieto, y así fue como finalmente comenzó a distribuir cocaína en Texas para Los Zetas. La cocaína se transportaba en camión por el puente hasta Eagle Pass, donde estaba escondida, y luego se trasladaba a una de las casas de seguridad de Oscar en Dallas, donde la vendía a bandas locales que la distribuían por todo el país. En el apogeo de su operación, se estima que 4 millones de dólares semanales fueron enviados de regreso a México escondidos en los tanques de gasolina de los camiones. 

Oscar pensó que finalmente había logrado el sueño americano. Tenía dinero y, sobre todo, respeto. Se casó con Audrey, una chica que conocía desde la escuela secundaria y junto con ella armó una agencia de bienes raíces, principalmente como tapadera para lavar las ganancias ilegales de Oscar. Tuvieron tres hijos, pero para Oscar, el centro de su familia seguían siendo sus padres, con quienes se sentía eternamente en deuda. Todo lo que hizo, lo hizo por ellos. Cuando murió su padre, Oscar sintió la obligación de cuidar a su mamá. Remodeló su casa y le hizo visitas diarias. Le daba regalos todo el tiempo. Ni siquiera sabía qué hacer con ellos, pero Oscar tenía la necesidad de llenar el vacío de su pobreza pasada con objetos innecesarios. Era su forma de asegurarle, y asegurarse a sí mismo, que nunca más volverían a pasar hambre.

Cuando la DEA se acerca a él, se ve obligado a huir a México. Es una experiencia extraña para él. En Estados Unidos siempre fue visto como “mexicano”, pero en realidad no conoce tan bien a México. La última vez que estuvo allí fue hace ocho años. Habla el idioma, pero a veces tiene problemas para recordar ciertas palabras. Este será un viaje a sus raíces perdidas hace mucho tiempo, pero con un giro inesperado: por ahora se verá arrojado a una sociedad inesperada e indeseada con Héctor Prieto, cuyo hermano está detenido por la DEA, y a quien Oscar debe convencer de traicionar a los Zetas para salvar tanto a su hermano como a la familia de Oscar. En cualquier momento, Oscar y Héctor podrían traicionarse. ¿Confían el uno en el otro lo suficiente como para ayudarse a sobrevivir?

Augustina

Agustina (70) es la mamá de Oscar. Exigente, solitaria y necesitada de atención constante desde la muerte de su esposo, ella ama a sus nietos, aunque Audrey no la convence mucho, pero la acepta porque quiere ver feliz a su hijo. 

Como buena madre mexicana, es protectora y tiene una relación muy estrecha con Oscar. 

Carlos Revilla

Revilla  (38) es el agente de la DEA que persigue a Oscar para obtener información sobre los Zetas. Él, como Oscar, es mexicano-estadounidense. Tiene familia en Coahuila a la que solía visitar cuando era niño. Tiene buenos recuerdos de México, pero no ha regresado desde que la violencia se intensificó. Para él, atrapar a los traficantes de drogas es algo personal. Realmente quiere ayudar a sanar a México. Revilla reconstruirá el camino que va desde el arresto de Gilberto Prieto en la frontera, a Oscar, a Los Zetas. Pero cuando finalmente lo ponga todo junto, la misma evidencia que fundamenta su caso terminará siendo la que causa la muerte de cientos de personas inocentes.

Ginger Thompson

Ginger Thompson es la jefa de corresponsales de ProPublica. Ganadora del premio Pulitzer, durante 15 años fue  periodista de investigación y jefa de la oficina de El New York Times en la Ciudad de México. Su trabajo ha expuesto las consecuencias de las políticas de Washington en América Latina, en particular, las políticas relacionadas con la immigración, la agitación política y la lucha contra los cárteles de la droga. 

Thompson, también se desempeñó cómo corresponsal en América Latina para The Baltimore Sun, donde coescribió una serie de historias sobre el apoyo de Estados Unidos a una unidad militar secreta de Honduras que secuestró, torturó y asesinó a cientos de presuntos izquierdistas; trabajo que fue finalista del Premio Pulitzer. También se lanzó en paracaídas a eventos de noticias de última hora en toda la región, incluidos Cuba, Haití y Venezuela.

Su trabajo ha ganado el premio Maria Moors Cabot, el premio Selden Ring por reportajes de investigación, un premio de la Asociación Interamericana de Prensa y un premio del Overseas Press Club. Formó parte de un equipo de reporteros nacionales en The Times que recibió un premio Pulitzer 2000 por la serie “Cómo vive la raza en Estados Unidos”. También formó parte de un equipo de reporteros en ProPublica cuya cobertura de la política de cero tolerancia a la administración Trump ganó muchos otros premios, incluidos un premio Polk, un premio Peabody, un premio Tobenkin y fue finalista del premio Pulitzer de servicio público.

Thompson se graduó de la Universidad de Purdue, donde fue editora en jefe del periódico del campus, The Exponent. Obtuvo una Maestría en Políticas Públicas de la Universidad George Washington, con especialización en derecho de los derechos humanos.

Fuente: Propública // Notas de Producción ‘Somos.’: Maynné Cortés (Netflix 2021)

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