Kathy Griffin, la irreverente comediante de 64 años, ha vuelto a brillar tras años de desafíos personales y públicos. Recientemente, fue retirada de un evento de Hollywood organizado por Paris Hilton tras bromear imitando un zombi frente a Kris Jenner, recordando sus clásicas payasadas de My Life on the D-List. En su nuevo especial de comedia, My Life on the PTSD List, Griffin aborda con humor y sinceridad los momentos más difíciles de su vida, demostrando que incluso las experiencias más duras pueden transformarse en comedia.
Tras el escándalo de 2017, cuando posó con una cabeza de Trump falsa, la carrera de Griffin sufrió un duro golpe. Se enfrentó a investigaciones del Departamento de Justicia, fue incluida en la lista de no vuelo y perdió amistades y oportunidades laborales. La comediante admite que estos eventos la llevaron a la adicción a OxyContin y benzodiacepinas, así como a un intento de suicidio que terminó con su ingreso en un centro psiquiátrico.
La recuperación comenzó cuando Griffin se unió a un programa de 12 pasos y celebró cinco años de sobriedad en junio de este año. Durante este tiempo, también enfrentó un diagnóstico de cáncer de pulmón en 2021, que requirió la extirpación de la mitad de su pulmón izquierdo y dejó su cuerda vocal afectada, alterando su voz. A pesar de estos desafíos médicos y personales, Griffin se mantiene positiva y continúa encontrando humor en su vida, reflejando su resiliencia y pasión por la comedia.
Inspirada por Joan Rivers en sus inicios, Griffin ha logrado reinventarse una vez más, combinando su irreverencia con una honestidad brutal sobre sus experiencias. My Life on the PTSD List es un testimonio de cómo la comediante ha convertido el dolor, los escándalos y las dificultades personales en material creativo, demostrando que incluso tras los momentos más oscuros, se puede volver a resurgir con fuerza y humor.