La actriz Dasha Nekrasova, reconocida por sus trabajos en Succession y Materialists, enfrenta una de las mayores crisis de su carrera. La agencia Gersh decidió rescindir su contrato luego de que comenzara a circular en Hollywood una entrevista que grabó para Red Scare, el pódcast que co-conduce desde 2018. En el episodio, Nekrasova conversa durante más de dos horas con el polémico comentarista de extrema derecha Nick Fuentes, cuya presencia detonó un rechazo inmediato en la industria. Un portavoz de Gersh confirmó a Deadline que la actriz fue desvinculada tras la repercusión del material.
La controversia también provocó que Nekrasova quedara fuera del thriller Iconoclast, debut como director del actor Gabriel Basso (The Night Agent). Aunque su participación se había anunciado públicamente, la producción decidió anular el contrato antes de firmarlo debido a la tormenta mediática generada por el pódcast. El video —titulado “Fuentanyl OD – Nick Fuentes x Red Scare”— fue subido a YouTube hace un mes, pero recién en los últimos días comenzó a difundirse entre ejecutivos y creativos, generando preocupación por los comentarios expresados.
La conversación entre Nekrasova, su coanfitriona Anna Khachiyan y Fuentes aborda temas cargados de estereotipos ofensivos, especialmente contra la comunidad judía, además de comentarios despectivos hacia italianos, asiáticos, inmigrantes de países en desarrollo y personas no blancas. A lo largo del episodio aparecen menciones “bromeadas” o relativizadas sobre el Holocausto, así como discusiones sobre “la judería internacional”, términos que han sido ampliamente condenados por organizaciones de derechos humanos. El debate también recupera posturas políticas extremas asociadas al movimiento “Groypers”, liderado por Fuentes.
Fuentes, descrito por CNN como “un nacionalista blanco y negacionista del Holocausto”, ha ganado notoriedad por su discurso abiertamente anti-LGBTQ, antifeminista y antiinmigrante. Aunque se autodefine como un “nacionalista cristiano”, sus posiciones son consideradas más radicales que las de figuras conservadoras tradicionales. La asociación pública de Nekrasova con él —sin cuestionamientos visibles durante la charla— fue interpretada en Hollywood como un apoyo tácito. El resultado: un boicot inmediato, contratos cancelados y un futuro profesional incierto para la actriz.