Glen Powell finalmente verá cumplido uno de los deseos más grandes de su carrera: ser anfitrión de Saturday Night Live. El actor, de 37 años, expresó a PEOPLE en la premiere neoyorquina de The Running Man que está viviendo un momento que soñó toda su vida. “Estoy muy emocionado”, aseguró. “Presentar SNL es algo que he querido hacer toda mi vida”. Powell agregó que el proceso detrás de cámaras para preparar su episodio le resultó “surreal”. Según dijo, es “maravilloso cuando los sueños de la infancia se vuelven realidad”.
El actor confesó que lleva décadas imaginándose en el icónico Studio 8H. “He esperado estar en ese escenario desde que tengo memoria”, señaló. Su debut como anfitrión llegará este sábado 15 de noviembre, con Olivia Dean como invitada musical. Será la primera vez de ambos en esa capacidad dentro del programa, aunque Powell ya había aparecido brevemente en marzo de 2024 cuando acompañó a su coprotagonista Sydney Sweeney durante su monólogo, en medio de rumores que los vinculaban sentimentalmente.
Powell también reflexionó sobre el ritmo acelerado que ha tenido su carrera en los últimos años. Pese a encadenar grandes proyectos, asegura que no siente agotamiento. “Mientras pueda hacer cosas increíbles con gente que amo y colaborar con personas que me entusiasman, estoy feliz”, afirmó. “Todos me preguntan si estoy cansado, y digo: ‘No, no lo estoy’. Estoy en mi mejor momento”. El actor explicó que su energía proviene de crear trabajos que conecten con el público y de poder compartir el camino con su familia.
Con una agenda cargada y un año lleno de estrenos, Powell celebra este nuevo logro como otro hito en su crecimiento profesional. “Poder llevar cosas geniales a audiencias de todo el mundo… no hay nada mejor”, dijo. Mientras The Running Man ya está en cines, el actor se prepara para mostrar una nueva faceta humorística en uno de los escenarios más emblemáticos de la televisión estadounidense. Saturday Night Live se emite los fines de semana por NBC.