Review de ‘Casting Whispers’ por el staff del área Gaming de Con Pochoclos.
¿Cerrar los ojos para poder “ver” el peligro? Esa es la premisa ganadora de Casting Whispers. Este título indie nos lleva a los años 60 para ponernos en la piel de Vicky, una asistente de investigación en parapsicología que termina atrapada en el apartamento de su profesor durante una tormenta.
Lo que empieza como una mezcla fascinante entre Lovecraft y el costumbrismo americano, pronto revela sus cartas: es un walking simulator de terror psicológico donde el sonido es el rey.
Lo que te va a atrapar La atmósfera es brutal. Desarrollado en Unreal Engine 5, el juego luce espectacular para ser un proyecto pequeño (aunque inteligentemente ocultan las caras de los personajes para ahorrar en animaciones). El diseño sonoro es impecable: la lluvia golpeando fuera, los crujidos del edificio y los susurros crean una tensión constante.
La mecánica estrella —cerrar los ojos para agudizar el oído— empieza fuerte. Al principio la usas para detectar maquinaria averiada o escuchar conversaciones tras las paredes. Es un concepto fresco que promete mucho.
Donde se rompe el encanto Lamentablemente, esa mecánica se diluye rápido. En lugar de ser un sistema de detección auditiva complejo, se convierte en una “llave mágica”: cierras los ojos para que aparezca una puerta o para que baje el nivel del agua en una alucinación. Se siente desaprovechada.
El veredicto La exploración puede volverse tediosa por un diseño de niveles intencionalmente confuso (ese sótano es una pesadilla, en el buen y mal sentido) y un backtracking constante que alarga artificialmente sus 4 horas de duración.
En resumen: Casting Whispers es una experiencia atmosférica y sonora de primer nivel atrapada en un juego con problemas de ritmo y control. Si te apasiona el terror y puedes perdonar sus fallos técnicos y la repetición, su ambientación te va a gustar. Si buscas una jugabilidad pulida, quizás te saque de quicio.
Nota: 6/10 – Una gran idea auditiva que se queda a medio camino.