Review de ‘Artis Impact’ por el staff del área Gaming de Con Pochoclos.
Desarrollado en solitario por Mas, Artis Impact es una de esas rarezas del catálogo de PC que desafía una clasificación sencilla. A primera vista, parece un RPG por turnos ambientado en un mundo post-apocalíptico donde la humanidad convive con inteligencias artificiales hostiles. Sin embargo, bajo esa capa de ciencia ficción se esconde un simulador de vida sorprendentemente profundo que bebe tanto de Harvest Moon como de las aventuras “shonen” clásicas. Asumes el papel de Akane, una guerrera acompañada por su fiel compañero Bot, en una aventura donde la rutina diaria de trabajar a tiempo parcial, comer en puestos callejeros y decorar tu casa es tan vital como salvar al mundo de la amenaza robótica.
Lo que realmente eleva a Artis Impact es su inmersión en lo cotidiano. El juego brilla intensamente cuando te alejas de la trama principal para perderte en sus densas ciudades. Puedes comprar propiedades, gestionar tiendas o simplemente interactuar con casi cualquier objeto del entorno, descubriendo una cantidad abrumadora de secretos y diálogos opcionales. Este enfoque en la “vida diaria” no es solo estético; comer, dormir y realizar actividades mundanas mejora tus estadísticas, creando un vínculo orgánico entre el bienestar de Akane y su rendimiento en batalla. Es un mundo que se siente vivo, recompensando la curiosidad del jugador con momentos de humor y calidez que construyen una conexión genuina con la protagonista.
No obstante, esta ambición tiene un coste en el equilibrio jugable. El sistema de combate por turnos sufre de una curva de dificultad errática: el inicio puede resultar castigador e injusto, con jefes que aparecen sin previo aviso, mientras que la segunda mitad del juego tiende a volverse trivialmente fácil debido a la generosidad de las mejoras de estadísticas. Aunque las animaciones de batalla son fluidas y la personalización de habilidades ofrece profundidad, la tensión se disipa cuando Akane se convierte en una fuerza imparable demasiado pronto. Además, el sistema de guardado puede resultar restrictivo en las mazmorras, un vestigio de diseño que choca con la libertad que ofrece el resto de la experiencia.
Artísticamente, el título es un triunfo visual y sonoro. Artis Impact mezcla con maestría un pixel art expresivo con paneles de cómic dibujados a mano y fondos que a veces integran fotografía real, creando una estética híbrida que nunca deja de sorprender. La banda sonora, dominada por melodías de piano melancólicas y suaves, complementa perfectamente la atmósfera, evocando una nostalgia palpable. Sin embargo, la escritura es un punto divisivo; mientras que la dinámica entre Akane y Bot es el corazón emocional de la obra, algunos diálogos de NPCs secundarios caen en tropos anticuados o incómodos que pueden sacar al jugador de la experiencia, restando seriedad a sus temas más maduros.
En definitiva, Artis Impact es una obra imperfecta pero fascinante, rebosante de carisma y pasión. Su estructura permite una gran rejugabilidad, con múltiples finales y contenido que es fácil perderse en una primera vuelta. Si estás dispuesto a perdonar un combate desequilibrado y algunos tropiezos narrativos a cambio de sumergirte en un mundo visualmente deslumbrante y lleno de vida, esta aventura es una adición valiosa y única para tu biblioteca. Es un juego que prioriza el “corazón” y la atmósfera sobre la precisión mecánica, ofreciendo un viaje memorable para aquellos que se dejen llevar por su ritmo peculiar.