La cartelera internacional y la temporada de premios tienen un nuevo protagonista que desafía las convenciones del drama tradicional. Se trata de “Sirât”, la última obra del director Óliver Laxe (Lo que arde), una película que fusiona la potencia visual del desierto, la cultura de la música electrónica y una desgarradora búsqueda familiar.
La cinta, que representa a España en la carrera por el Oscar, se ha consolidado como una de las propuestas más “políticas y radicales” del año, según palabras de su propio creador.
La Trama: Una búsqueda en el trance Protagonizada por el inmenso Sergi López (en el papel de Luis) y el joven Bruno Núñez (como Esteban), la historia sigue a un padre y su hijo pequeño en una odisea física y emocional. Ambos viajan a los áridos paisajes de Marruecos con un único objetivo: encontrar a la hija mayor, desaparecida en el circuito de las fiestas rave. Lejos de juzgar el entorno, la película sumerge a los protagonistas en este mundo de beats hipnóticos y nómadas modernos, donde la búsqueda de un ser querido se transforma en una exploración de los límites humanos, la fe y la aventura de estar vivos.
Realismo Radical: Una rave real y Super 16mm Uno de los puntos más altos de la producción es su autenticidad. Para capturar la esencia de la cultura freeparty, el equipo no contrató extras convencionales, sino que organizó legalmente una rave real en Teruel, convocando a cerca de 2.000 travellers y raveros franceses que mantienen viva la filosofía de los años 80. Rodada en formato Super 16mm, la película posee una textura granulada y orgánica que resalta la crudeza del desierto y la vibración de la música, compuesta por la figura del techno experimental Kangding Ray (quien también hace un cameo).
El Pedigrí de Premios Aunque su recorrido comenzó a mediados de 2025, Sirât llega a este momento del año con un palmarés envidiable que confirma su calidad:
- Oscars 2026: Confirmada recientemente como Nominada a Mejor Película Internacional y Mejor Sonido.
- Festival de Cannes: Ganadora del Premio del Jurado y del premio a Mejor Banda Sonora.
- Dato Curioso: Incluso las mascotas del film brillaron; Pipa y Lupita, las perritas que aparecen en la cinta, ganaron el “Grand Jury Prize” del Palm Dog.
Una coproducción entre España y Francia que demuestra que el cine puede ser, al mismo tiempo, una experiencia sensorial y un drama profundamente humano.