En un movimiento que sacude la industria del deporte y la televisión, Disney y la NFL cerraron un acuerdo estratégico que convierte a la liga de fútbol americano en accionista minoritaria de ESPN. El pacto otorga a la NFL un 10% de participación en la cadena deportiva, mientras que ESPN asumirá el control de activos clave como NFL Network y el popular servicio NFL RedZone, reforzando así su oferta de contenidos en plena transición hacia el streaming. La alianza busca fortalecer el negocio ante el alza de costos por derechos deportivos y la caída de suscriptores de cable.
Ambas compañías confirmaron la operación mediante un comunicado conjunto en el que detallaron el alcance del trato: “La NFL y ESPN se complacen en anunciar el cierre oficial de la venta de NFL Network y otros activos de NFL Media a ESPN. Con el cierre, comenzaremos a integrar a los empleados de la NFL en ESPN en los próximos meses”. Además, adelantaron beneficios directos para los fanáticos: “Los aficionados de la NFL pueden esperar una programación ampliada, mayor acceso a NFL Network, experiencias innovadoras de Fantasy y una cobertura sin precedentes del deporte más popular de Estados Unidos”.
El acuerdo, valuado entre 2.200 y 2.500 millones de dólares, refleja una tendencia creciente en la que ligas deportivas y empresas de medios se convierten en socios comerciales, en lugar de limitarse a contratos de transmisión. Casos recientes incluyen inversiones de Fox en competiciones de automovilismo y fútbol, y participaciones de ESPN y Warner Bros. Discovery en otras ligas emergentes. En un mercado donde los derechos deportivos son cada vez más caros, estas asociaciones permiten compartir riesgos y asegurar contenidos exclusivos que atraigan audiencias masivas.
Para ESPN, la jugada es clave de cara a su nuevo servicio directo al consumidor (DTC), que integrará NFL Network antes del próximo inicio de temporada. El contexto no es menor: las señales de cable pierden millones de abonados cada año, mientras el streaming domina el consumo. Con la NFL como socia y proveedora de uno de los productos más vistos de la televisión estadounidense, Disney refuerza su posición para retener el codiciado “Monday Night Football” y asegurar el futuro de su imperio deportivo en la era digital.