Kelli Giddish volvió oficialmente a Law & Order: Special Victims Unit y, junto con la emoción del regreso, compartió una confesión íntima sobre su relación con Mariska Hargitay. Durante la celebración por el 25° aniversario de la franquicia en Nueva York, la actriz reconoció que, después de tantos años trabajando codo a codo, siente que desaprovechó la oportunidad de pedirle más consejos profesionales a su compañera.
La intérprete de Amanda Rollins no dudó en elogiar a la protagonista de la serie y destacar su perfil fuera de cámara. “Es una gran mujer de negocios, y es un arrepentimiento que tengo”, confesó Giddish. Además, sumó con humor otra deuda pendiente: “Y también no haber anotado al menos una frase de Ice-T cada día. Debería haberlo hecho. Trabajé con él todos los días durante tantos años que podría tener un diario entero”.
El regreso de Giddish marca un nuevo capítulo para su personaje, quien había dejado la serie en 2022 y solo aparecía esporádicamente como invitada. Ahora volvió como parte estable del elenco, con ascenso a sargento y un rol dentro de la Unidad de Inteligencia de la policía de Nueva York, además de atravesar cambios personales como la maternidad junto a Dominick Carisi. Su retorno fue celebrado por los fans del drama policial más longevo de la TV estadounidense.
Feliz por reencontrarse con el equipo, la actriz aseguró: “Estoy muy feliz de estar de vuelta. Definitivamente es como andar en bicicleta”, y agregó que el set se siente renovado gracias a un liderazgo más femenino. “Estoy contenta de volver a formar parte del grupo… me siento muy agradecida”, cerró. Con su regreso, Law & Order: SVU refuerza la nostalgia y mantiene viva una de las series más icónicas del prime time.