La actriz mexicana Melissa Barrera ha vuelto a encender la polémica tras un extenso periodo de silencio forzado por su salida de la franquicia Scream. En una reciente y profunda entrevista con Variety, la estrella de “In the Heights” no solo cuestionó la transparencia financiera de la última entrega de la saga de terror, sino que arremetió contra sus antiguos compañeros de reparto. Barrera, quien fue despedida a finales de 2023 tras realizar publicaciones en redes sociales criticando las acciones militares de Israel en Gaza, asegura que la producción de “Scream 7” recurrió a tácticas desesperadas para sostener un proyecto que, según su visión, no alcanzó el éxito reportado oficialmente.
Números bajo la lupa y el peso de la “nostalgia-bait”
Durante la charla, Barrera fue contundente al afirmar que Paramount Pictures y Spyglass no fueron honestos con el desempeño comercial de la séptima película. “Creo que mintieron sobre los números. No creo que haya recaudado tanto dinero”, sentenció la actriz. Según su análisis, la única forma en que la productora logró sacar adelante el film tras su despido y la posterior salida de Jenna Ortega fue apelando masivamente a la nostalgia de los fans para tapar el vacío narrativo. No obstante, es importante señalar que consultoras independientes y el propio medio Variety verificaron que “Scream 7” recaudó aproximadamente 207 millones de dólares a nivel mundial, una cifra que la industria considera sólida dentro del género slasher.
La dura crítica a sus colegas
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue cuando Barrera calificó de “rompehuelgas” o “scabs” a los actores que decidieron participar en la película tras su desvinculación por motivos ideológicos. La actriz comparó la situación con cruzar una línea de protesta moral.
“Siento que cruzaron un piquete de huelga. Tendrán que vivir con eso. La única manera en que pudieron hacer esa película después de lo que pasó fue usando el factor nostalgia tanto como fuera posible”, disparó Barrera.
La actriz también reflexionó sobre el sesgo de género y raza en las repercusiones que enfrentó, señalando que, mientras figuras masculinas de alto perfil han podido expresarse sobre el conflicto en Oriente Próximo sin mayores consecuencias, ella se convirtió en el “chivo expiatorio perfecto” por ser una mujer de color en ascenso, pero no lo suficientemente “intocable” para la industria.
Actualmente, Barrera se encuentra en una etapa de “reclamación” personal y profesional, alejada temporalmente del entorno de Hollywood para enfocarse en el teatro y la producción.