Luego de que Universal Pictures retirara la película de su calendario de lanzamientos en cines, la productora Blumhouse Atomic Monster decidió que el thriller de ciencia ficción Soulm8te se estrene directamente en el formato hogareño. La producción, que expande el universo cinematográfico de la muñeca asesina M3GAN, se lanzará de forma exclusiva en plataformas digitales a partir del próximo 1 de agosto.
Este drástico cambio de estrategia por parte de Universal Pictures Home Entertainment se da como consecuencia directa del duro revés comercial que sufrió M3GAN 2.0 en la taquilla global durante el verano pasado. Mientras que la entrega original de 2023 dirigida por Gerard Johnstone fue un éxito rotundo de 180 millones de dólares, la secuela apenas logró recaudar 39,1 millones de dólares en todo el mundo, obligando a los estudios a replantear el destino de sus proyectos derivados.
La película, que ya presentó su primer adelanto oficial, cuenta con la dirección y el guion de Kate Dolan —reconocida por su trabajo en You Are Not My Mother— basado en una historia original desarrollada por James Wan, Ingrid Bisu y Rafael Jordan. La trama de Soulm8te sigue a una androide con Inteligencia Artificial, interpretada por Lily Sullivan, que es adquirida por un hombre en pleno proceso de duelo, encarnado por David Rysdahl, para que le sirva de compañía. El reparto principal de este thriller se completa con las actuaciones de Claudia Doumit y Arty Froushan.
El director ejecutivo de Blumhouse Atomic Monster, Jason Blum, defendió la propuesta señalando que Dolan logró combinar de manera experta la paranoia tecnológica con el suspenso erótico en una obra que tiene más capas reflexivas de las que aparenta a simple vista. Por su parte, la realizadora Kate Dolan valoró positivamente su llegada a las plataformas de streaming caseras, caracterizando al largometraje como una sátira desquiciada sobre el deseo, la obsesión, la autonomía y el control. Dolan aseguró que la mejor manera de disfrutar la película es en el sillón de casa con amigos, un trago en la mano y sin ninguna vergüenza de gritarle a la pantalla, comparando la experiencia con la recepción actual de clásicos de culto como Bajos instintos o Showgirls.