Glen Powell se sumó a la creciente lista de figuras de primera línea de Hollywood que han decidido dar un paso al costado del debate político partidario. En una extensa entrevista para la portada de la revista Esquire, la estrella de Top Gun: Maverick y Chad Powers reflexionó sobre su crianza en un hogar donde la coyuntura política jamás se sentó a la mesa, una postura que hoy abraza con convicción al considerar que el clima de confrontación actual degrada el intercambio público.
El rechazo a la polarización y una tendencia que crece en la industria
El actor argumentó que el debate público contemporáneo ha perdido su dimensión constructiva para convertirse en un terreno que divide a la sociedad. Según Powell, la dinámica en la que cada sector busca imponer su postura representa la versión más desgastante de una conversación, por lo que prefiere enfocar su voz exclusivamente en su labor artística. Esta postura dialoga directamente con los recientes giros de otras grandes estrellas como Dwayne Johnson —quien tras expresar arrepentimiento por sus apoyos partidarios pasados aseguró que no volverá a pronunciarse públicamente sobre política— y Jennifer Lawrence, quien recientemente remarcó que las opiniones de las celebridades no modifican el voto popular y que manifestarse abiertamente suele profundizar las fracturas entre el público y las obras cinematográficas.
Despidos masivos en Paramount y el tropiezo de ‘The Running Man’
Más allá de su distancia con la coyuntura electoral, Powell se refirió abiertamente a los primeros traspiés comerciales de su carrera tras la seguidilla de éxitos de taquilla que encabezó con Con todos menos contigo y Tornados. El actor atribuyó el flojo desempeño de la superproducción de acción y ciencia ficción The Running Man, dirigida por Edgar Wright, al caos corporativo que atravesó Paramount Pictures a finales de 2025. Con un presupuesto superior a los 110 millones de dólares y una recaudación global que apenas rozó los 70 millones, la película vio severamente comprometida su llegada a las salas luego de que el estudio desmantelara a su equipo completo de marketing a pocas semanas del estreno en medio de su proceso de fusión. Asimismo, el intérprete reconoció los apuros creativos detrás de la comedia negra How to Make a Killing para el sello A24, subrayando el aprendizaje de no precipitar los tiempos de producción en la industria contemporánea.