Microsoft ha puesto fin a su negocio de venta y alquiler de contenido audiovisual digital de manera abrupta y sin advertencia previa. A partir de este viernes, la aplicación Microsoft Movies & TV ya no ofrece nuevas películas o programas de televisión para comprar o alquilar a través de sus tiendas en Windows y en la consola Xbox.
En un breve aviso en su sitio de soporte, el gigante tecnológico confirmó la medida, pero no ofreció ninguna explicación sobre los motivos de la decisión. La compañía ha asegurado a los usuarios que ya han comprado contenido que podrán seguir accediendo y viendo sus bibliotecas en sus dispositivos Xbox o Windows.
Sin embargo, la noticia ha reavivado el debate sobre la propiedad digital. Microsoft ha confirmado que no ofrecerá reembolsos por las compras realizadas y que los usuarios no pueden transferir directamente sus películas y series a otro servicio. La única solución parcial, disponible solo para clientes de EE. UU. y para películas de estudios participantes, es utilizar el servicio en la nube Movies Anywhere para sincronizar parte de su contenido con otras plataformas como Apple o Amazon Prime Video.
Este cierre pone fin a una incursión de casi 20 años de Microsoft en el mercado de video digital, un viaje que comenzó en 2006 con su reproductor portátil Zune, evolucionó a Xbox Video en 2012 y finalmente se renombró como Microsoft Movies & TV en 2015. La decisión marca la retirada de la compañía de un mercado altamente competitivo, dominado por gigantes como Apple, Amazon y Google.