El histórico fundador y vocalista de Styx, Dennis DeYoung, lanzó una dura crítica al Rock & Roll Hall of Fame, asegurando que la institución demora injustificadamente la inclusión de artistas que merecen ser reconocidos. En un extenso mensaje publicado en Facebook, el músico de 78 años lamentó que figuras fundamentales como Paul Rodgers, de Bad Company, hayan sido homenajeadas demasiado tarde. “Es una vergüenza que Bad Company haya tenido que esperar tanto para entrar que eso dejó a Paul Rodgers incapaz de actuar por problemas de salud. ¡Bollocks!”, escribió indignado.
DeYoung recordó que Rodgers, de 75 años, no pudo presentarse en la ceremonia de inducción 2025 debido a complicaciones derivadas de los dos derrames cerebrales mayores que sufrió en 2016 y 2019, además de otros 11 menores. Para el cantante, este caso refleja una falla sistemática: “Hacer que tantos músicos esperen hasta que estén incapacitados o muertos es vergonzoso.” También cuestionó que artistas como Joe Cocker o Warren Zevon fueran considerados recién décadas después de su éxito. “¿Qué ha cambiado excepto la incapacidad del Salón para dejar atrás sus prejuicios?”, disparó.
El músico continuó señalando lo que considera la hipocresía del organismo: “La declaración de misión inicial sobre quién califica siempre fue una farsa… Admiten ahora, demasiado tarde, que se equivocaron. ¿Se han vuelto más populares Joe o Warren? …no.” Aunque reconoció que sus comentarios pueden sonar a “uvas agrias” considerando que Styx nunca fue nominado, dejó claro que su indignación es genuina. El evento de este año incluyó a artistas como Cher, Cyndi Lauper, The White Stripes, Soundgarden y Outkast.
Aun así, DeYoung admitió que ser incluido en el Rock Hall sería un reconocimiento deseado. Ya en 2020 le había dicho a Rolling Stone: “Quiero estar en el Rock and Roll Hall of Fame porque lo merecemos. Me enferma que no estemos.” Aunque reconoce que es una institución con criterios propios, insiste en que es el único reconocimiento de ese calibre. Para el músico, la discusión está lejos de terminar… y su reclamo suena más fuerte que nunca.