Blake Lively reclama $161 millones por campaña difamatoria vinculada a ‘It Ends With Us’

La actriz Blake Lively ha declarado haber sufrido $161 millones en daños como resultado de una supuesta campaña de difamación durante el estreno de la película It Ends With Us. Según sus abogados, las pérdidas incluyen $56.2 millones en ingresos por actuación, producción, presentaciones y patrocinios; $49 millones de su marca de belleza Blake Brown; y $22 millones de su empresa de bebidas Betty Buzz/Betty Booze, sumando también $34 millones por daño reputacional derivado de 65 millones de impresiones negativas en redes sociales.

El juicio está programado para marzo del próximo año, y Lively demanda a su coestrella y director Justin Baldoni, al productor Jamey Heath, al jefe de estudio Steve Sarowitz y a sus publicistas, alegando que fue blanco de ataques en línea en represalia por haber denunciado acoso sexual en el set. Sus abogados además buscarán al menos tres veces esa cifra en daños punitivos, aunque la cifra de $161 millones se considera preliminar y sujeta a prueba durante el juicio mediante peritajes.

El equipo de Baldoni había afirmado previamente que él habría sufrido $400 millones en daños por las acusaciones de Lively, pero su demanda por difamación fue desestimada en junio, ya que un juez determinó que no podía demandar por declaraciones realizadas en el contexto de un reclamo legal.

Entre los testigos potenciales mencionados en las declaraciones se incluyen figuras como Taylor Swift, Emily Blunt, Scooter Braun, Hugh Jackman, Gigi Hadid, así como ejecutivos de Sony, aunque se espera que pocos testifiquen. La posible participación de Swift ha sido objeto de disputas legales prolongadas, con intentos fallidos de Baldoni por asegurar su declaración.