Después de conquistar el Oscar por su interpretación en Oppenheimer, Cillian Murphy regresa a la pantalla con un proyecto radicalmente distinto: Steve, un drama de Netflix que estrena el 3 de octubre. Lejos de las bombas atómicas y la presión de la historia, aquí encarna a un director escolar agotado, vulnerable y atrapado en una lucha íntima contra la adicción. Según el propio actor, fue esencial no glamorizar lo que definió como “el horror real de esa enfermedad”, un enfoque que le exigió un gran trabajo emocional y físico, además de un detallado proceso de caracterización con su equipo de vestuario y maquillaje.
Dirigida por Tim Mielants y basada libremente en la novela Shy de Max Porter, Steve sitúa la acción en una escuela de reforma en la Inglaterra de los noventa. A diferencia del libro, que seguía la perspectiva de un estudiante, el guion —adaptado por el propio Porter— centra la historia en la figura del docente que interpreta Murphy. Para el actor, cuyos padres fueron maestros, este film funciona también como un homenaje a la profesión: “Son los custodios de la próxima generación, y nadie habla realmente de eso”, señaló en diálogo con Variety. El elenco incluye a figuras como Tracey Ullman, Jay Lycurgo, Simbi Ajikawo y la reconocida Emily Watson, con quien Murphy ya había compartido pantalla en Small Things Like These.
El irlandés explicó que tomó prestadas algunas técnicas de Ken Loach, cineasta con el que trabajó en The Wind That Shakes the Barley (2006). Entre ellas, filmar en orden cronológico y mantener a los actores antagonistas separados hasta el rodaje, con el fin de lograr escenas más cargadas de realismo. Esta influencia, sumada al intenso proceso de ensayos con más de 3.500 jóvenes para encontrar al reparto ideal, dotó a la película de una autenticidad particular. Murphy destacó que el vínculo entre los chicos y sus personajes se volvió tan estrecho que “los alumnos terminaban siendo los personajes, y los personajes se volvían los alumnos”.
Aunque muchos esperaban que tras Oppenheimer diera un salto definitivo al cine de grandes estudios, Murphy aclara que nunca fue su plan. Tanto Small Things Like These como Steve ya estaban en preparación antes del boom de Nolan y simplemente siguió su camino artístico. Eso no significa que haya cerrado la puerta a proyectos comerciales: su participación en 28 Years Later: The Bone Temple, dirigida por Nia DaCosta, ya está confirmada, aunque advierte que será breve. Sobre los rumores de que interpretaría a Voldemort en la nueva serie de Harry Potter de HBO, fue contundente: “No, no, no. Sería muy difícil seguir a Ralph Fiennes”.
Con Steve, Murphy demuestra una vez más su capacidad para pasar de los grandes blockbusters a los relatos más íntimos, sin perder la profundidad que lo caracteriza. El actor se sumerge en un papel que exige tanto física como emocionalmente, en una historia que promete ser uno de los estrenos más comentados del otoño en Netflix.