David Ellison promete 30 estrenos en cines al año y reafirma la ventana de 45 días tras la fusión de Paramount y Warner Bros.

El panorama cinematográfico está a punto de cambiar drásticamente tras la histórica megacompra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount. En una reciente conferencia con analistas, David Ellison reafirmó su ambicioso compromiso de estrenar al menos 30 películas al año en la pantalla grande (15 correspondientes a cada estudio), asegurando que el objetivo principal de la compañía combinada es ofrecer una amplia gama de historias de alta calidad exclusivamente en cines. Este anuncio llega poco tiempo después de que Paramount superara la oferta de Netflix con un acuerdo de 110.000 millones de dólares, aliviando de esta forma a los dueños de las salas que temían que el gigante del streaming redujera drásticamente los lanzamientos tradicionales para priorizar su plataforma.

Para respaldar su firme postura a favor de la exhibición tradicional, Ellison recurrió a su propia experiencia como líder de la productora Skydance, comparando el impacto de dos de sus grandes proyectos de 2022. Según explicó, mientras que un estreno en salas como Top Gun: Maverick logró recaudar 1.500 millones de dólares y convertirse en un verdadero fenómeno global, un éxito directo al streaming como The Adam Project (la película más exitosa de Netflix al momento de su lanzamiento) tuvo una resonancia cultural completamente diferente y mucho menor. Por esta razón, el ejecutivo dejó en claro que no estarán en el negocio de hacer películas directamente para plataformas digitales y confirmó que respetarán una ventana de exclusividad en cines de 45 días antes de que las cintas lleguen al mercado hogareño.

A pesar del entusiasmo y las grandes promesas de Ellison, el sector analiza con bastante escepticismo la viabilidad real de este plan. Los expertos de la industria señalan que desarrollar, producir, comercializar y distribuir a nivel mundial 30 películas de gran atractivo masivo en un solo año es una meta extremadamente poco realista para cualquier estudio en la actualidad. A este enorme desafío creativo y logístico se le suma la gigantesca presión financiera de los más de 78.000 millones de dólares en deuda que la nueva corporación deberá afrontar en esta colosal etapa.