Parásitos: La noche en que el cine coreano sacudió Hollywood para siempre

Hay ceremonias que se recuerdan por sus looks, sus chistes o sus tropiezos en la alfombra roja. Y hay otras que cambian la historia. La 92ª entrega de los Premios Oscar, celebrada el 9 de febrero de 2020 en el eterno Dolby Theatre de Los Ángeles, fue definitivamente de las segundas. Hoy, mientras Hollywood vuelve a brillar en su 98ª edición, vale la pena cerrar los ojos y volver a aquella noche fría de invierno californiano en que un director surcoreano subió cuatro veces al escenario y lo cambió todo. Una velada que, vista desde 2026, se siente todavía más grande de lo que pareció entonces.

La edición estuvo marcada por el histórico triunfo de Parásitos, la película de Corea del Sur que conquistó cuatro categorías, incluyendo Mejor Película, convirtiéndose en la primera producción de habla no inglesa en lograrlo en los 92 años de historia de la Academia. Su director, Bong Joon-ho, fue el gran protagonista de la velada, subiendo al escenario una y otra vez con una humildad que desarmó al mundo entero. Lejos de los discursos ensayados, Bong levantó su estatuilla de Mejor Director y disparó una frase que resonó en toda la sala: “Una vez que superas la barrera de un centímetro de los subtítulos, te abres a tantas películas increíbles.” Un recordatorio que sigue vigente hoy más que nunca.

La noche, nuevamente sin conductor oficial, también dejó actuaciones y momentos que aún erizan la piel. Eminem hizo una aparición sorpresa para interpretar su canción ganadora del Oscar “Lose Yourself”, de la película 8 Mile, tras haber estado ausente en la ceremonia del año 2003 en que se la entregaron. En la rama actoral, Joaquin Phoenix se consagró como Mejor Actor por su perturbador Joker, con uno de los discursos más comprometidos de la historia del premio: “El mejor obsequio es usar nuestra voz para los que no tienen voz. A veces uno siente que defiende causas diferentes, pero veo un evento común: ya hablemos de igualdad de género, racismo o derechos de los animales, es la lucha contra la injusticia.” Por su parte, Renée Zellweger se llevó el galardón a Mejor Actriz por Judy, y Laura Dern triunfó en la categoría de Actriz de Reparto por Marriage Story.

La velada también tuvo su cuota de hitos más íntimos. Elton John y su letrista de toda la vida Bernie Taupin ganaron por primera vez juntos un premio mayor, al llevarse el Oscar a Mejor Canción Original por “I’m Gonna Love Me Again”, de Rocketman. Y hubo un guiño especial para la Argentina: el editor sudafricano Andrew Buckland, ganador por Ford v Ferrari, sorprendió al saludar desde el escenario con un emotivo: “¡Para mi familia en Argentina!”, en referencia a su esposa, nacida en nuestro país. Una edición que, desde la distancia de seis años, se confirma como una de las más revolucionarias y memorables en la historia de los premios más codiciados del cine mundial.