Review de ‘The Drama‘ por @Ninaenwonderland
El género de la comedia romántica se transforma, en manos de Kristoffer Borgli, en una especie de historia de terror moral. La premisa se toma literalmente y da lugar a un relato tan incómodo como entretenido, que gira en torno a una pregunta central: ¿cual es el limite hacia lo peor que podes perdonar de tu pareja?
Con una química sólida entre sus protagonistas, Zendaya y Robert Pattinson demuestran su versatilidad al construir personajes que resultan, al mismo tiempo, queribles y profundamente controversiales.
La historia sigue a Emma y Charlie, una pareja a punto de casarse. Durante una reunión con amigos en la que discuten detalles del casamiento, surge una consigna aparentemente inocente: “¿qué es lo peor que hicieron en sus vidas?”. La respuesta de Emma deja a todos en shock y da inicio a un conflicto moral que atraviesa a cada personaje, donde nadie parece tener claridad sobre cuál es la forma correcta de reaccionar.
La película aborda temas muy actuales con el cuidado necesario, manteniendo al espectador constantemente inmerso en la tensión. Hay una sensación permanente de inestabilidad donde nunca queda claro en qué momento todo podría explotar.
Si bien la premisa es potente, hacia la mitad del film la narrativa se vuelve algo repetitiva. El foco excesivo en los cuestionamientos individuales de los personajes ralentiza el avance de la trama, aunque no llega a desdibujar del todo la propuesta.
El montaje se destaca especialmente, utilizando recursos que reflejan la subjetividad de los personajes y logran involucrar al espectador en sus dilemas internos. Además, la película encuentra un equilibrio interesante entre el thriller psicológico y la comedia, sin perder la coherencia tonal.
Más allá del conflicto principal, el film sugiere que el verdadero problema quizá no radica únicamente en decidir si perdonar o no a una pareja, sino en la necesidad de contar con un entorno que escuche sin juzgar. La presencia de un personaje con una acción bastante cuestionable en su pasado enriquece la discusión, entonces Emma no está tan alejada de otro personaje y se genera ese debate afuera del film, entre los espectadores, sobre quién hizo algo peor, y si lo peor no está en la acción en sí, sino en el discurso que uno elige para contar y reaccionar en el momento.
The Drama invita a salir de la sala con más dudas que certezas y, sobre todo, con ganas de debatir. Porque, en definitiva, es para lo que está el arte muchas veces, disfrutarlo y cuestionar la vida.