Review de ‘Project Hail Mary’ por Adrián C. Lanfranco.
Basada en la novela de Andy Weir, Proyecto Hail Mary (titulada originalmente Project Hail Mary), es producida y dirigida por Phil Lord y Christopher Miller. La cinta, protagonizada por Ryan Gosling, se sumerge en una trama de ciencia ficción espacial de alto impacto.
La historia comienza con el Doctor Ryland Grace (Gosling) despertando a bordo de una nave espacial junto a sus dos compañeros, quienes lamentablemente fallecieron durante el trayecto. Al quedar como el único sobreviviente a años luz de la Tierra, Grace debe cumplir una misión crítica: llegar a la estrella Tau Ceti para encontrar la solución a un fenómeno provocado por el “Astrófago”, una bacteria que está oscureciendo el Sol y que amenaza con extinguir la vida en nuestro planeta.
A lo largo de la trama, vemos al Dr. Ryland reconstruyendo su pasado y los pasos que lo llevaron a esta misión. En este sentido, se nos presenta como alguien que no se consideraba relevante en el mundo científico, pues sus teorías eran constantemente desacreditadas. Sin embargo, Eva Stratt (interpretada por Sandra Hüller), jefa del proyecto, cree en su potencial y lo recluta para liderar esta operación de emergencia.
De vuelta en el espacio, Grace se cruza con un extraterrestre de aspecto rocoso al que apoda “Rocky”, quien también vaga en su propia nave buscando una solución para su mundo. Ambos entablan una amistad inesperada, decidiendo aventurarse juntos y ayudarse mutuamente en la búsqueda de una respuesta que salve a sus respectivas especies.
La película dura más de dos horas; si bien tiene escenas que pueden parecer algo aburridas, luego tienen una vibra bastante entretenida y refuerza los lazos de amistad, y tiene un buen toque de humor con una buena banda sonora que acompaña en toda la trama.