El actor Russell Crowe afirmó que su gran amigo, el fallecido Steve Irwin, estaría profundamente impresionado por el desempeño de su hijo Robert Irwin en Dancing with the Stars. En declaraciones enviadas a The New York Times, el ganador del Óscar explicó que Steve, pese a su talento extraordinario con la naturaleza, nunca tuvo facilidad para el ritmo musical. “Aunque Steve podía leer los ritmos de las estaciones y de cada criatura viviente, absolutamente no estaba dotado con un sentido del ritmo musical”, escribió. “En sus manos, una pandereta se convertía en un arma mortal”, bromeó.
Crowe añadió que, al ver la destreza de Robert sobre la pista, su padre no podría evitar maravillarse. “Creo que vería a Robert bailar y cómo usa su cuerpo, la fuerza y la elegancia, y estaría asombrado de su hijo”, expresó. Robert, de 21 años, ha mencionado previamente que el protagonista de Gladiator ha sido fundamental para mantener viva la memoria de su padre, asegurando que “lo conozco desde que tengo vida” y que Crowe continúa compartiendo historias que enriquecen su recuerdo familiar.
El joven conservacionista reveló recientemente que algunos de sus primeros recuerdos más especiales junto a Steve también incluyen a Crowe. “Estoy realmente agradecido de tener a alguien en mi vida que… él ha estado ahí para, de alguna manera, mantener vivo a mi papá en mi vida”, contó. “Tiene tantas historias de él y de mi papá, y siento que construyo una imagen aún mejor de mi papá cuando estoy con Russell”, dijo durante el AFI Fest 2025. Incluso agregó que escuchar a Crowe le da una perspectiva distinta: “Russell y papá eran grandes amigos, así que es diferente a cuando lo oyes de tu mamá”, señaló. “Es significativo. Es alguien a quien admiro y que realmente me ha inspirado”.
Robert también mantiene presente a Steve dentro de la competencia televisiva. Durante la semana previa a la final, reveló que lleva dos “amuletos de la suerte”: un anillo hecho con llaves de su casa de la infancia y una camisa de su padre. Contó que la usa en cada ensayo pese a sus roturas, porque “cada uno de los desgarros, agujeros y botones faltantes cuenta otra historia”. Para Robert, la prenda representa la esencia con la que vivía Steve: “Supongo que es un buen ejemplo de cómo papá vivió su vida: al 100 %”, explicó. Y añadió un detalle conmovedor: “Antes de que ustedes vean mi baile con el vestuario, siempre hago ese baile —al menos una vez— con la camisa de papá. Me mantiene cerca de casa, cerca de él. Se siente como un gran abrazo cada vez que me la pongo.”