Tom Holland: Las películas imperdibles de la estrella de Hollywood

Hay actores que llegan al mundo del cine de puntillas y hay otros que irrumpen con una fuerza que nadie esperaba. Tom Holland pertenece definitivamente al segundo grupo. El joven londinense nacido el 1 de junio de 1996 comenzó su carrera en el teatro interpretando al personaje principal del musical Billy Elliot antes de debutar en la pantalla grande con Lo imposible en 2012, cosechando el reconocimiento inmediato de la crítica especializada. Desde entonces, el británico construyó una filmografía que va mucho más allá del traje de superhéroe que lo hizo famoso en todo el planeta, demostrando en cada proyecto una versatilidad actoral que pocos de su generación pueden igualar.

El punto de partida obligatorio de cualquier repaso a su carrera es, claro está, Spider-Man. Spider-Man: No Way Home es, sin dudas, la cima de su trayectoria hasta el momento, convirtiéndose en un fenómeno cultural al reunir a tres generaciones del héroe arácnido: Tobey Maguire, Andrew Garfield y el propio Holland. Pero la trilogía completa merece ser vista en orden: desde el fresco y juvenil Homecoming, pasando por el entretenido Lejos de Casa con Jake Gyllenhaal como villano de lujo, hasta llegar a esa tercera entrega que convirtió a Peter Parker en el Spider-Man más completo, trágico y emocionante de toda la historia cinematográfica del personaje. Tres films que, juntos, forman uno de los arcos narrativos más sólidos del Universo Marvel.

Pero quien crea que Holland es únicamente el chico del traje rojo y azul, se está perdiendo lo mejor. En El diablo a todas horas —producción original de Netflix— Holland se aleja completamente de su imagen de Spider-Man para dar vida a Arvin, un joven criado en un entorno de violencia, religión y desesperación, en una interpretación intensa y conmovedora que demuestra su enorme versatilidad como actor. Otro título que no puede faltar en ninguna lista es Cherry, el perturbador drama dirigido por los hermanos Russo —los mismos de Avengers: Endgame— donde Holland encarna a un ex soldado atrapado en las garras de la adicción a los opioides. Un papel oscuro, incómodo y valiente que confirmó que este actor tiene muchísimo más para ofrecer que acrobacias sobre los tejados de Nueva York.

Para los fanáticos del cine de aventuras y acción, Uncharted es una parada obligada. Holland se metió en la piel de Nathan Drake en la adaptación cinematográfica de la popular saga de videojuegos, demostrando la agilidad y energía necesarias para interpretar a un aventurero de semejante calibre, con una química verdaderamente notable junto a Mark Wahlberg. Y para quienes buscan descubrir los orígenes del talento que hoy deslumbra al mundo, Lo imposible es una experiencia que difícilmente se olvida: el drama de J.A. Bayona basado en el devastador tsunami de 2004 en Tailandia, donde un Holland de apenas 15 años comparte pantalla con Naomi Watts y Ewan McGregor en una actuación que lo lanzó directamente al radar de toda la industria y le valió una nominación al Premio Goya.

La carrera de Tom Holland está lejos de haber dicho su última palabra. En 2026 regresa con Spider-Man: Brand New Day, la esperada nueva entrega de su saga más icónica, que promete reinventar una vez más al personaje que lo cambió todo. Con apenas 29 años y una filmografía que ya incluye dramas íntimos, blockbusters de récord, aventuras de acción y thrillers psicológicos, el londinense se perfila como uno de los actores más completos e impredecibles de su generación. Verlo crecer de película en película no es solo un placer cinéfilo: es asistir, en tiempo real, al nacimiento de una leyenda del cine contemporáneo.