La cartelera teatral porteña renueva su propuesta con el esperado reestreno de “Secretos de un vínculo“, una obra profunda y sensible basada en el exitoso libro Emociones de la maternidad de la reconocida médica psicoanalista Adriana Grande. Bajo la adaptación y dirección de Natali Aboud, la pieza regresará al escenario del Border Teatro (ubicado en Godoy Cruz 1838, Palermo) a partir del próximo sábado 21 de marzo a las 16:00 horas. Las entradas para esta primera función y para las siguientes presentaciones programadas (el 28 de marzo, y el 4 y 11 de abril) ya se encuentran disponibles para su compra tanto en la boletería física de la sala como a través de su sitio web oficial.
La trama de la obra pone el foco en lo humano y lo vivencial, explorando con gran sensibilidad las huellas emocionales que atraviesan a un grupo de amigas que ahora son madres, pero que antes fueron hijas. A través de los recuerdos, los aprendizajes compartidos y las marcas que se traducen en acciones cotidianas, la historia propone romper con el paradigma de la crianza en solitario para abrazar una perspectiva mucho más colectiva. El escenario se transforma así en un verdadero grupo de apoyo, escucha y reparación donde estas mujeres ponen en jaque sus experiencias y buscan comprender mejor su punto de partida para lograr un descubrimiento mutuo y regresar florecidas.
Para trasladar estas vivencias inagotables del papel a las tablas, la directora conformó un talentoso elenco integrado por las actrices Josefina Botto, Jennifer Moule, Bárbara Goldschtein y Emilia Rodríguez Griñó. Según explica la propia autora del texto original, quien dedicó más de tres décadas a coordinar grupos de crianza familiar, la intención de este proyecto es embellecer cada vínculo amoroso como la mejor forma de celebrar lo humano. En sintonía con esta visión, Aboud destaca que la puesta busca transformar lo cotidiano en materia teatral, ofreciendo al público una herramienta invaluable para entender las relaciones intrafamiliares, repensar la propia infancia y atravesar el visibilizado “lado B” de la maternidad con mayor empatía y amabilidad.