Alexander Skarsgård volvió a demostrar que su estilo puede ser tan atrevido como carismático durante su debut como conductor de Saturday Night Live, donde apareció con un look inesperado: una bata azul bordada con el logo del programa. El actor sueco, de 49 años, eligió esta prenda cómoda —y provocadora— cada vez que presentó a Cardi B, invitada musical de la noche, consolidando su racha de outfits sensuales y poco convencionales.
El protagonista de Pillion introdujo las canciones “Bodega Baddie” y “ErrTime” con el mismo atuendo, aunque en la segunda aparición añadió un detalle aún más llamativo: una pequeña tiara brillante que relucía bajo las luces del estudio 8H. El gesto, mitad humorístico y mitad glam, se volvió uno de los momentos más comentados del episodio, que además celebró el capítulo número 1.000 del histórico show de comedia.
El debut de Skarsgård también tuvo un toque familiar. Su padre, Stellan Skarsgård, participó con un cameo sorpresa en dos sketches, reforzando el legado actoral del clan que completan Bill, Gustaf y Valter. En los últimos meses, Alexander ha apostado por estilismos cada vez más arriesgados mientras promociona Pillion, luciendo desde pantalones de cuero con top sin espalda hasta camisetas con gráficos excéntricos en festivales internacionales.
Sobre la película, que explora una relación BDSM dentro de una historia romántica poco convencional, el actor explicó su enfoque creativo. “A menudo encuentro que el sexo en pantalla es bastante aburrido”, dijo, y añadió: “Normalmente, toda la tensión conduce a ese momento, y luego, una vez que la gente está en la cama…”. También señaló que junto al director buscaban realismo: “Queríamos que fuera torpe y raro. En pantalla, a menudo parece un ballet, pero el sexo puede ser incómodo y divertido”. Con su mezcla de humor, moda y provocación, Skarsgård sigue consolidándose como una de las figuras más magnéticas de Hollywood.