El comediante Andy Richter, de 59 años, abrió su corazón al recordar su paso por Dancing with the Stars, una experiencia que marcó su cuerpo y su bienestar general. Tras llegar hasta la Semana 9 del show, confesó que todavía está en plena recuperación física. “Mi cuerpo está disfrutando no bailar… estaba llegando al punto de tener que poner hielo en mis rodillas cada hora”, explicó. El esfuerzo fue tan grande que incluso recibió inyecciones para soportar el dolor. “No era solo ejercicio, era un abuso casi extremo que me estaba haciendo a mí mismo”, aseguró.
Pese a la dureza del proceso, Richter también extraña la energía de los ensayos y la conexión con su compañera Emma Slater. “Ir al gimnasio y hacer elíptica no es lo mismo que ensayar un baile nuevo con Emma”, admitió. Contó que ahora siente una especie de “síndrome de abstinencia” al ver los capítulos sin estar en la pista: “Se sintió un poco como ver un video de tus amigos en una fiesta a la que no te invitaron”, reconoció entre risas.
El actor también recordó que al principio dudó muchísimo en aceptar la invitación al programa, especialmente porque llevaba años luchando contra problemas de peso y una relación poco saludable con el ejercicio. “Mi reacción inicial fue decir que no… y dos segundos después dije: ‘Tengo que hacer esto’”, relató. Para él, el desafío no solo era laboral: “Sabía que sería bueno para mí enfrentar algo tan físico y tan intimidante”, dijo, comentando que se sentía estancado en su vida cotidiana.
Con el paso de las semanas, Richter fue encontrando una transformación profunda. “Empecé a sentir una sensación de logro… y Emma me hizo sentir tan bien haciéndolo”, compartió. Aunque las jornadas eran intensas —“cuatro horas al día, siete días a la semana, mínimo”, recordó—, su mente y su cuerpo cambiaron por completo. “Ha ampliado lo que creo que es físicamente posible. Honestamente, me ha hecho más joven. Soy más joven ahora que cuando empecé”, afirmó. También reflexionó sobre cómo DWTS lo ayudó a romper el miedo a probar cosas nuevas: “No quiero convertirme en alguien que se queda en su pequeña isla de lo conocido… esta competencia de baile cambió eso para mí”.