Review de ‘Before Exit: Gas Station’ por el staff del área Gaming de Con Pochoclos.
A veces, las experiencias más inquietantes no necesitan monstruos persiguiéndote, sino simplemente el peso aplastante de la soledad. Before Exit: Gas Station entiende esto a la perfección. Lo que comienza como un relajante simulador de trabajo —donde trapeas pisos y repones estanterías en una gasolinera en medio de la nada— se transforma rápidamente en una tensa experiencia de terror psicológico y observación. La premisa es simple: tienes que cerrar la estación y dejar todo impecable durante siete noches, pero la ejecución es pura ansiedad.
La mecánica principal gira en torno a la detección de anomalías sin ningún tipo de ayuda visual. Tras una primera noche introductoria con lista de tareas, el juego te suelta la mano: debes deducir qué está fuera de lugar por tu cuenta. Puede ser una herramienta perdida, luces que deberían estar apagadas o eventos surrealistas que desafían la lógica. El giro cruel es su sistema “roguelike”: comete tres errores acumulados en tu desempeño y serás despedido, obligándote a reiniciar la semana completa desde el día uno.
Lo brillante del título es cómo construye el miedo a través de la atmósfera y no de los sustos baratos. El diseño de sonido es minimalista y opresivo; solo escuchas el zumbido de los refrigeradores y tus propios pasos, creando una paranoia constante de que algo te observa desde la oscuridad. A medida que avanzan las noches, las situaciones escalan de lo mundano a lo paranormal, manteniendo la tensión siempre alta gracias a la presión de un jefe invisible pero implacable.
Sin embargo, la experiencia en PC tiene sus asperezas. El movimiento con teclado y ratón puede sentirse algo tosco y pesado, y la optimización sufre de caídas de frames puntuales cuando la iluminación se vuelve compleja. El mayor obstáculo es la falta total de pistas; a veces, buscar un objeto minúsculo mal colocado en un mapa oscuro deja de ser un desafío para convertirse en una frustración que rompe el ritmo del juego.
A pesar de sus fallos técnicos y su curva de aprendizaje a veces injusta, Before Exit: Gas Station es una pequeña joya indie muy adictiva. Logra convertir tareas aburridas en una cuestión de vida o muerte (o al menos, de empleo o desempleo). Si te gustan los juegos de puzzles basados en la observación y disfrutas de una atmósfera densa y siniestra, este turno de noche vale cada minuto de tu tiempo.