[REVIEW] ‘BoneField: Bodycam Horror’ – PC (Steam)

Review de ‘BoneField: Bodycam Horror’ por el staff del área Gaming de Con Pochoclos.

El subgénero de las “bodycam” (cámara corporal) está de moda, pero BoneField no quiere ser solo otro simulador de caminar por pasillos oscuros. Este título busca meterse bajo tu piel apostando por un terror visceral y una tensión constante que recuerda a los mejores momentos de Outlast, pero con la posibilidad (y la desesperación) de defenderte.

Investigación en el infierno Te pones en las botas de un investigador privado que llega al desolado pueblo de Bonefield, Montana, siguiendo la pista de una corporación médica sospechosa. Lo que empieza como un trabajo rutinario se convierte rápidamente en una pesadilla de experimentos fallidos y criaturas grotescas.

La perspectiva de la bodycam no es solo un filtro estético; es fundamental para la experiencia. El movimiento de la cámara, el granulado y la visión limitada hacen que cada persecución se sienta frenética y cada rincón oscuro oculte una amenaza real.

Sobrevivir, no solo disparar Lo que diferencia a BoneField es su enfoque en la supervivencia pura. No eres un superhéroe. Aunque tienes acceso a armas de fuego y defensas improvisadas, el combate es brutal y tosco a propósito.

La gestión de recursos es clave: cada bala y cada venda cuentan. El juego te obliga a decidir en segundos si vale la pena gastar munición o si es mejor correr y esconderte. Esa vulnerabilidad constante es el motor del miedo aquí; saber que puedes defenderte, pero que probablemente no sea suficiente, genera una ansiedad deliciosa.

Veredicto BoneField: Bodycam Horror es una experiencia intensa recomendada para los que buscan un reto. No depende solo de jumpscares baratos, sino de una atmósfera opresiva y una narrativa de conspiración que te mantiene enganchado. Si te gusta el terror que te hace sudar y gestionar cada recurso como si fuera el último, este viaje a Montana te va a encantar.

Nota: 7.5/10 – Realismo sucio y tensión en estado puro.