Review de ‘Direction Quad’ por Selena Carrillo, COO de Con Pochoclos.
Estamos en una época de añoranza y nostalgia. Mientras antes solo perseguíamos los juegos de última generación con el realismo más extremo, hoy en día los juegos en bits están saliendo de sus cuevas para tomar las riendas de la industria. Como tal, parece que ya está todo inventado, pero ¿qué pasa cuando aprovechas esto a tu favor y lo explotas de la manera más simple y cruel posible?
Direction Quad, desarrollado por No Checkpoint y Eastasiasoft, es la respuesta. Es un arcade que, en apariencia, es eficaz y directo, capaz de transportarte con facilidad a esa época de fichas que tanto anhelamos, pero sin olvidar los detalles de la nueva generación.
La propuesta parece inofensiva, pero esconde una trampa mental: olvídate de moverte en línea recta. Aquí las reglas básicas de dirección se rompen y te obligan a desplazarte únicamente en cruz, trazando diagonales sin parar. Es un desafío de coordinación donde no existe el botón de pausa ni la opción de quedarte quieto; avanzas perpetuamente, rebotando contra objetos para alterar tu rumbo en un bucle frenético de ensayo y error.
Aunque puede presentar ciertas confusiones y momentos de estrés —especialmente cuando intentas descifrar hacia dónde te llevará el siguiente rebote—, la verdad es que, a fin de cuentas, el control de lo que sucede en la pantalla lo tienes 100% tú. No hay forma de negarlo ni escapar de ello, lo que vuelve la experiencia aún más frustrante y, paradójicamente, exquisita.
Es un juego simple que no ofrece una narrativa profunda, pero es lo suficiente para dejarte adicto frente a la pantalla por horas, intentando dominar un sistema que no perdona.
Puntuación: 7/10