Review de ‘Ella Stars’ por Selena Carrillo
Ella Stars: Estética magnética y un desafío que no perdona
Ella Stars es uno de esos juegos que te entra por los ojos y te atrapa por el oído desde el primer segundo. Como alguien que viene de analizar cine, me resulta imposible no rendirme ante su apartado visual: los personajes son sumamente tiernos y tienen un diseño con un magnetismo especial que te obliga a prestar atención.
Pero el verdadero corazón del juego es su música. Las canciones son increíblemente pegadizas, destilando toda esa profesionalidad característica del K-pop clásico de toda la vida. Es una banda sonora que no solo acompaña, sino que se siente auténtica y vibrante, logrando que te muevas al ritmo de la pantalla casi sin darte cuenta.
Sin embargo, no todo es tan dulce como sus protagonistas. A medida que avanzas, la jugabilidad se complica de forma drástica. Existe una brecha evidente entre lo amigable de su estética y la exigencia de sus niveles; por momentos, se siente que debes ser un experto total para poder superar un nivel. Entre las notas sostenidas que exigen una precisión milimétrica y las mecánicas de los jefes que te obligan a reaccionar en milisegundos, el juego pasa de ser una experiencia relajante a un reto de alto nivel.
En definitiva, Ella Stars es una joya visual y sonora que enamora por su carisma, pero que oculta una curva de dificultad que pondrá a prueba hasta al jugador más dedicado. Es tierno, es rítmico, pero sobre todo, es sumamente exigente.