Review de ‘S.E.M.I. – Side Effects May Include’ por el staff del área Gaming de Con Pochoclos.
Si creías que Lethal Company o Content Warning eran el pico del caos cooperativo, prepárate. S.E.M.I., desarrollado por Two Horn Unicorn, llega para demostrar que escapar de un manicomio puede ser la experiencia más absurda y divertida del año.
La premisa es simple: tú y hasta tres amigos sois pacientes intentando fugaros de una institución mental. ¿El problema? Todo está diseñado para que perdáis la cabeza… y los tornillos.
Ruleta rusa farmacológica La mecánica estrella del juego es, literalmente, automedicarse a ciegas. El escenario está lleno de pastillas de colores y no tienes ni idea de qué hacen hasta que te las tragas. Aquí es donde empieza la magia: una píldora puede darte superpoderes para saltar (propulsado por flatulencias, todo muy fino), hacerte minúsculo o convertirte en una bobina de Tesla andante que electrocuta a todo el que se acerque. Lo mejor es que los efectos se acumulan, creando situaciones donde eres un enano eléctrico que rebota por las paredes. Es impredecible y genera anécdotas instantáneas.
Tortas, pepinos y física “ragdoll” Para escapar de los guardias (o simplemente molestar a tus compañeros), puedes usar cualquier cosa como arma: desde un pescado hasta un pepino o un cucharón. El combate es torpe y físico, muy al estilo Gang Beasts.
El sistema de salud es genial: en lugar de una barra de vida, tienes tornillos. Si te pegan demasiado, literalmente se te “falan los tornillos”. Si los pierdes todos, tu cuerpo se comprime y te conviertes en una pelota humana que tus amigos pueden usar para jugar al baloncesto o dejarte clavado en el suelo boca abajo.
Chat de proximidad y muecas Como buen party game moderno, el chat de proximidad es obligatorio. Un detalle que suma mucho al humor es la animación facial: las bocas de los personajes (llenas de dientes y sonrisas inquietantes) se mueven en sincronía con tu voz, lo que hace que cualquier grito o tontería que digas sea visualmente hilarante.
Conclusión S.E.M.I. abraza el caos absoluto. No es un juego para tomarse en serio, sino un patio de recreo para hacer el tonto con amigos, probar combinaciones de pastillas absurdas y reírse de las físicas rotas. Aunque aún está por salir la versión completa en noviembre de 2025, la demo ya apunta a que será el próximo éxito viral de los juegos cooperativos.
Nota: 8.5/10 – Diversión descerebrada en su máxima expresión. Ideal para perder amigos y tornillos.