[REVIEW] ‘Tiny Bookshop’ – PS5

Review de ‘Tiny Bookshop’ por Selena Carrillo

Después de mi experiencia con juegos de cocina vibrantes, me sumergí en Tiny Bookshop para PS5 buscando ese refugio cozy que prometía ser el escape perfecto para desconectar. Sin embargo, me encontré con una realidad distinta: aunque el juego es indudablemente tranquilo y visualmente precioso —con ese estilo de acuarela que parece un libro infantil—, mi sensación personal fue de un aburrimiento y una lentitud extremos.

La premisa es encantadora: manejas una librería móvil en el pueblo costero de Bookstonbury, recomiendas libros reales (desde Shakespeare hasta John Green) y personalizas tu carromato. Pero, desde mi punto de vista, el juego no termina de explotar al 100% sus posibilidades. Te encuentras atrapado en un ciclo donde solo puedes elegir géneros, pero no los títulos específicos que te gustaría adquirir, lo que le quita ese “jugo” de gestión que una esperaría.

Es lo que los críticos llaman un “slow burner”, pero para mí, la mecha es demasiado larga. Si bien es cierto que tiene detalles hermosos —como los puzles ambientales tipo escape room ligero, la posibilidad de tener un perro en la tienda o las historias de los vecinos que se entrelazan con las estaciones—, el ritmo se siente estancado si buscas algo de acción o un progreso más dinámico.

Tiny Bookshop es un juego que no te penaliza; no hay “Game Over”, no hay estrés por el dinero y las apuestas son bajas. Para algunos, esto es la gloria del género cozy; para mí, se sintió como una experiencia que se queda en la superficie. Es ideal si lo que buscas es apagar el cerebro por completo y ver pasar las horas de forma rítmica y melancólica, pero si esperas una gestión profunda que te mantenga pegada al control, es probable que sientas que a esta historia le faltan un par de capítulos de emoción.