El rapero estadounidense Soulja Boy enfrenta una severa crisis financiera y legal que amenaza con desvalijar por completo sus ingresos musicales. Según documentos judiciales obtenidos por el portal de noticias TMZ, la deuda que mantiene con su exnovia ya alcanza los 4,2 millones de dólares y sigue sumando números a un ritmo alarmante.
El inconveniente principal para el intérprete de “Crank That” es que la resolución legal estableció un riguroso esquema de recargos por mora. Con cada jornada que transcurre sin que se efectúe el depósito correspondiente, la cuenta total se incrementa de forma automática en 1.165 dólares diarios puramente en concepto de intereses acumulados.
El origen de la demanda y el fallo del jurado
La multimillonaria penalización económica es el resultado directo de un juicio civil que el músico perdió contra su expareja y antigua asistente personal, quien llevó adelante la acción legal bajo el seudónimo de Jane Doe para resguardar su identidad.
La resolución de la justicia: Tras evaluar las pruebas presentadas durante las audiencias del juicio oral, un jurado popular halló al artista legalmente responsable por los cargos de agresión sexual física, infligir intencionalmente angustia emocional y otros reclamos derivados de una relación sentimental que se tornó violenta. La sentencia dictaminó una indemnización inicial cercana a los 4 millones de dólares, monto que ha escalado debido a las demoras.
Sus regalías musicales, bajo la mira de la justicia
Ante la aparente resistencia o falta de liquidez del cantante para saldar el compromiso judicial, los representantes legales de la demandante han iniciado una agresiva estrategia de cobro en los tribunales.
La defensa de la víctima solicitó formalmente una orden para rematar las regalías musicales de Soulja Boy al mejor postor. Esto significa que los derechos de propiedad intelectual y los ingresos residuales que el rapero genera de forma continua por las reproducciones de sus canciones en plataformas de streaming o televisión podrían ser subastados públicamente para cubrir la totalidad del dinero adeudado.
Si el compositor no logra reestructurar sus finanzas o liquidar los saldos pendientes a la brevedad, podría perder el control definitivo sobre el catálogo musical que construyó a lo largo de su carrera, demostrando que esta vez sus problemas legales avanzan mucho más rápido que sus propios éxitos comerciales.
Fuente original: TMZ