La sombra del infame cachetazo de Will Smith a Chris Rock en la ceremonia de los Oscars sigue proyectando drama sobre Hollywood. Esta vez, el conflicto escaló de forma directa a los tribunales de la mano de Bilaal Salaam, un antiguo amigo del actor, quien está buscando obligar legalmente a Jada Pinkett Smith a presentarse a declarar bajo juramento tras ausentarse de las citas previas.
Según documentos judiciales obtenidos en exclusiva por el portal estadounidense TMZ, Salaam solicitó formalmente a un juez que emita una orden para que la actriz comparezca en una deposición (declaración jurada) en un plazo máximo de 30 días. El demandante asegura haber programado una audiencia para el pasado 20 de mayo, una cita a la que la esposa de Will Smith decidió no asistir.
El origen del conflicto: Salaam alega en su demanda que la relación de confianza con el matrimonio se quebró por completo cuando él se negó a ayudar a Will a “limpiar el desastre mediático” posterior al incidente de los Oscars de 2022. La situación empeoró drásticamente cuando Salaam anunció que planeaba escribir un libro de memorias sobre las vivencias y secretos de la familia Smith; momento en el cual, según su testimonio, Jada se enfureció y autorizó a terceras personas a proferir graves amenazas en su contra para intimidarlo.
La estrategia de la defensa y la batalla por el reloj
Por su parte, Jada Pinkett Smith ha negado tajantemente cada una de las acusaciones de intimidación. De hecho, su equipo de defensa ya anotó una victoria parcial en los tribunales al lograr que la justicia desestimara la gran mayoría de los cargos de la demanda original por falta de sustento.
El cruce legal actual se centra en las condiciones del interrogatorio:
- La postura del demandante: Salaam insiste en que el testimonio directo de la actriz es una pieza fundamental para probar de forma definitiva la existencia de las presiones y las comunicaciones con terceros.
- La defensa de Jada: Los abogados de la intérprete presentaron una carta formal argumentando que una nueva sesión de preguntas extensas es totalmente injustificada. Señalan que ella ya prestó declaración jurada en otro procedimiento legal paralelo impulsado por el propio Salaam que tocaba los mismos temas, por lo que exigen que cualquier interrogatorio adicional se limite estrictamente a una hora de su tiempo.
El juez encargado del caso aún no ha dictado una resolución definitiva sobre si obligará a la actriz a someterse al escrutinio completo de los abogados de Salaam o si limitará el encuentro. Lo que es seguro es que este expediente amenaza con reavivar las tensiones de uno de los capítulos más comentados de la cultura pop actual en las salas de audiencias.
Fuente original: TMZ