El regreso a la pantalla grande del icónico personaje satírico de Sacha Baron Cohen con el falso documental Ali G: Who Iz I? ha desatado una fuerte controversia en el Reino Unido. Tras el lanzamiento del primer tráiler oficial por parte de Amazon MGM Studios, diversas voces en redes sociales y organizaciones han calificado la caracterización de “anticuada” y cargada de estereotipos racistas, impulsando una campaña para impedir su proyección en las salas de cine.
Una campaña digital para frenar el estreno en salas
La plataforma de monitoreo de medios NewsCord inició una iniciativa formal para solicitar a las cadenas de exhibición cinematográfica que se nieguen a proyectar la cinta:
- Envío masivo de peticiones: La organización afirma haber coordinado el envío de más de 36.000 correos electrónicos dirigidos a exhibidores internacionales exigiendo el retiro del título.
- Acusaciones sobre el personaje: Los detractores argumentan que la sátira actúa como una cobertura para perpetuar estereotipos raciales, señalando que en el adelanto el personaje aparece utilizando una peluca con rastas falsas, gorro rastafari y bromeando sobre ser un padre ausente.
- Críticas contemporáneas: La escritora y conductora británica Afua Hirsch sostuvo que la fórmula humorística del personaje quedó totalmente desfasada de la actualidad cultural: “La comunidad negra ya no viste así. Incluso las personas blancas que imitan a los negros ya no hablan de esa manera. Sexualizar a las mujeres negras y burlarse casualmente de las mujeres de clase trabajadora ya no es aceptado”, expresó.
Aclaración sobre las cadenas de cine y la postura de la industria
Pese a los reportes virales que afirmaban que la cadena británica Picturehouse Cinemas se había sumado al boicot tras responder que no tenía planes de proyectar la película, el medio especializado Variety aclaró que dicha respuesta correspondió a un mensaje estándar de atención al cliente para producciones que aún no han sido programadas en cartelera, sin que exista una decisión de censura o bloqueo contra el filme.
Por su parte, Phil Clapp, director ejecutivo de la Asociación de Cines del Reino Unido (U.K. Cinema Association), remarcó el rol neutral de los exhibidores:
“Los cines están para atraer y entretener a la mayor audiencia posible; no están para actuar como censores o árbitros del gusto público. Cuando una película recibe su certificado de calificación por parte del BBFC, cada cadena decidirá exhibirla o no evaluando únicamente la respuesta proyectada de su público”. — Phil Clapp.
La ironía de Sacha Baron Cohen y el apoyo en redes
El propio Sacha Baron Cohen pareció anticipar las reacciones adversas hacia el humor transgresor de su personaje. Al compartir el adelanto en sus redes sociales, el comediante comentó con ironía:
“En una era en la que la carrera de un comediante puede terminarse por un solo chiste que no sea políticamente correcto, pensé que lo más seguro era ir a lo seguro y traer de vuelta a este sujeto”. — Sacha Baron Cohen.
Pese al rechazo de ciertos sectores, la producción también cosechó un marcado entusiasmo entre fanáticos de la comedia irreverente y personalidades destacadas del deporte y la música como Kevin Durant y A$AP Rocky. El largometraje, que marca el debut de Baron Cohen como director de cine de ficción, tiene programado su estreno oficial en cines para el próximo 23 de octubre de 2026 bajo la distribución de Amazon MGM Studios.
Fuente original: Variety / Reportes de medios británicos