[REVIEW] ‘Hope’ (2026)

Review de ‘Hope’ por @javiercarrizo_cine

Hope (2026) es un thriller de superacción y ciencia ficción surcoreano, que tiene la particularidad de ser la primera producción de la Competencia Oficial del Festival de Cannes, en arribar a los cines argentinos. El cuarto film de Na-Hong-jin ofrece un espectáculo de enormes expectativas que desafortunadamente se disipan con el transcurso de la historia.

Esa cualidad de una acción o un estado mental de ser deliberado o estar dirigido hacia un objeto o propósito específico, como lo implica la intencionalidad, es la que se imprime en ese determinado contexto inicial planteado por el autor. De menos a más indica la premisa, y Na-Hong-jin la cumple, aunque a la vez en su apresuramiento también transgreda la regla.

Pero en esa mentada y expresada intencionalidad de proyectar este “loco” híper cuidado en el que la tensión se apodera del espectador desde el comienzo de la pieza, también se desprende esa moción que conlleva una fuerza arrasadora y un gran impacto, que no logra sustentarse durante la totalidad de la obra.  

El jefe del puesto policial de Hope, Bum-seok (Hwang Jung-min), y la agente Sung-ae (Jung Ho-yeon), luchan por defender un pueblo de ancianos, mientras que en las montañas, Sung-ki y los lugareños que se han lanzado a la búsqueda de un supuesto “tigre”, que en realidad es una bestia ignota, se ven, por el contrario, acosados por ella. Con una total ausencia del resto de las fuerzas de seguridad y del ejército, y con un desconocimiento absoluto de aquello a lo que enfrentan, los protagonistas desatan un desastre sin límites.

Haciendo eco de lo referido, es imposible no priorizar la fabulosa e increíble dirección de arte que supera como alambre caído a la símil labor realizada en cualquier serie o película de zombies contemporánea. El despampanante trabajo de la especialidad cinematográfica ayuda a crear una atmósfera perfecta para esa aventura diurna de un realismo caótico que adquiere tonos de mágico, además de ofrecer una sensación de inmersión, efecto al que la composición de la imagen también le rinde su aporte.

Aunque como fue anticipado, el quiebre narrativo que se sucede al superar el primer escollo, no le devuelve a lo que continúa luego de ello, el mismo vértigo y voracidad de llevarse todo por delante. Aquello que se va por las ramas, diseña criaturas de aterradora y dudosa confección, para desasnar que el motivo es una inesperada invasión alienígena. Na Hong-jin toma posicionamiento al no incluir a más policías y militares que los que están, pero la demanda luce tibia en su formato hollywoodense, en el que el sonido agresivo se complementa con el frenesí de la acción en la imagen. 

Cabe destacar la puesta de cámara de los álgidos travellings durante las persecuciones automovilísticas, sobre todo cuando la cámara se aleja del objeto continuando la cadencia de la velocidad del objeto/patrullero, como es el caso. La resolución de lo que genera esa intencionalidad referida, es llevada a la imagen con acierto estético, y lo consecutivo en la historia cae en una linealidad sin relevantes giros narrativos, que ya no alcanzan la sorpresa inicial.   

Por más que sepamos de su próxima llegada a una plataforma, Hope: el primer impacto, es una película que sin lugar a dudas por sus condiciones técnicas, de sonido, visuales, y por su espléndida propuesta de arte, vale la pena apreciar en una sala de cine.