Review de ‘El diablo viste a la moda 2’ (2026)

Review de ‘El diablo viste a la moda 2’ por Adrián C. Lanfranco.

El diablo viste a la moda 2, escrita por Aline Brosh McKenna y dirigida por David Frankel, después de 20 años de idas y vueltas —mostrándose en un principio reticentes— al fin salió. La segunda parte de esta enigmática historia basada en la moda cuenta con los cuatro actores principales que vimos en la primera película retornando a sus papeles: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci.

En esta segunda parte vemos a Andy Sachs (Hathaway), que se convirtió en una periodista madura que trabaja para un medio de comunicación importante, pero que la empresa decide realizar cortes presupuestarios y termina siendo despedida. Pero, al mismo tiempo, Miranda Priestly (Streep), junto con la revista ficticia Runway, sufre altibajos y supuestas falsas acusaciones para las que requieren la ayuda de Andy para solucionar ese inconveniente, volviendo a trabajar en Runway pero ahora como periodista de investigación.

Runway sufre el riesgo de desaparecer a causa del embate de la tecnología con la nueva era de la digitalización, las luchas empresariales, recortes presupuestarios y las nuevas reglas de la moda que deben adaptarse, como el llamado “body positive”. Pero con la “ayuda” de Emily Charlton (Blunt), la ex asistente de Runway ahora convertida en una ejecutiva de Dior, es la principal patrocinadora de Runway y con poder de imponer cambios en la revista que garantiza mantenerla en pie. También vemos a Nigel (Tucci), mano derecha de Miranda; sigue encarnando ese personaje con humor y encanto, pero aún sigue sin ser valorado por la jefa de redacción.

Miranda se sigue caracterizando con ese carácter egocéntrico y despótico, pero en esta nueva entrega se la puede observar con nuevas facetas y se acerca más a la intimidad del personaje; podemos ver a una Miranda más vulnerable y humana que, a pesar de su carácter, debe lidiar con las emociones.

Se agregan nuevos personajes como Sasha Barnes (Lucy Liu); si bien su participación es limitada, agrega matices a la película. Benji Barnes (Justin Theroux), un multimillonario ex esposo de Sasha Barnes ahora en pareja con Emily que le cumple todos sus caprichos. Stuart (Kenneth Branagh) como la nueva pareja de Miranda y, por supuesto, hay cameos de diversas personalidades de la moda y se agrega una pequeña participación de Lady Gaga junto a un número musical.

También se agregan nuevos escenarios como Milán, llamada también como la Capital de la Moda, y los clásicos escenarios de Nueva York que se repiten de la primera entrega con el mítico Central Park. En esta película se busca mantener la nostalgia con una evolución de la historia de la primera entrega, pero actualizado y adaptado a las nuevas tendencias y a un nuevo público.