[REVIEW] ‘Marvel Tōkon – Fighting Souls’ – PS5

Review de ‘Marvel Tōkon – Fighting Souls’ por Federico V.

Probamos la versión de PS5 de la nueva apuesta de Arc System Works y, visualmente, es un triunfo. El juego rescata la esencia de las viñetas gracias a un apartado gráfico vibrante, donde cada héroe y villano resalta con una paleta de colores inconfundible, rindiendo un excelente homenaje a sus orígenes en los cómics.

A los mandos, la experiencia es puro frenesí. Ya sea avanzando en el modo historia o explorando el resto de las modalidades, el abanico de combinaciones es inmenso. El sistema invita a experimentar constantemente con golpes críticos y espectaculares ataques grupales que llenan la pantalla de acción. Sin embargo, no todo es perfecto en la arena de combate: la mecánica para cambiar de personaje en plena pelea se siente un poco tosca, interrumpiendo levemente esa fluidez extrema que el título busca proponer.

En cuanto a la narrativa, el título no busca enroscarse. Nos presenta un modo historia súper sencillo y cero complicado de entender, ideal para ir al grano y meternos de lleno en los combates. Respecto al plantel de luchadores, si bien la cantidad no es gigantesca, el juego se encarga de incluir a los pesos pesados más importantes del universo Marvel. Sin embargo, hay faltantes que no pasan desapercibidos, siendo la ausencia de Los 4 Fantásticos la más notoria. A pesar de esto, cada personaje en pantalla derrocha personalidad, y Deadpool se corona sin dudas como uno de nuestros favoritos absolutos, tanto por sus animaciones como por lo divertido que resulta controlarlo.

En cuanto al terreno online, la experiencia tuvo sus altibajos. Durante nuestras primeras partidas nos topamos con algunos problemas de conexión, aunque afortunadamente la estabilidad de los servidores logró mejorar con el correr de los días, permitiendo enfrentamientos mucho más fluidos.

Como conclusión, Marvel Tōkon: Fighting Souls es un título indiscutiblemente divertido y un regalo visual para los fans, pero que sufre a la hora de retener al jugador. Una vez que probás todos los modos disponibles y jugás con todo el plantel de personajes, la propuesta se termina volviendo bastante repetitiva. Es un gran juego para pasar el rato, pero quizás le falte esa profundidad necesaria para mantenerte enganchado a largo plazo.