Con la mirada puesta en su centenario y en una histórica reestructuración operativa, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció cambios drásticos en su cúpula directiva que afectarán de forma directa la organización de los Premios Oscar.
De acuerdo con un correo electrónico interno enviado al personal por el director ejecutivo de la institución, Bill Kramer, y revelado inicialmente por el medio especializado The Ankler, la jefa de estrategia del evento, Teni Melidonian, dejará su cargo de tiempo completo de manera inmediata para pasar a desempeñarse únicamente como consultora externa durante el próximo año.
Melidonian, una veterana con más de dos décadas de trayectoria dentro de la organización, había asumido este rol de alta dirección a principios de 2024. Su tarea principal consistía en supervisar la producción, las relaciones con el talento y servir como el nexo fundamental entre la Academia y la cadena ABC de Disney, la señal televisiva que posee los derechos de transmisión de la gala en los Estados Unidos.
Una mudanza digital sin precedentes hacia las transmisiones en streaming
Esta sorpresiva salida y reestructuración interna no es una decisión aislada, sino que forma parte de un ambicioso plan de modernización de los Premios Oscar. El cambio más significativo que se avecina en el horizonte de la industria del cine es la histórica transición de la ceremonia de premiación hacia las plataformas digitales.
La gala más famosa del cine internacional se emitirá por las pantallas de televisión tradicionales de ABC por última vez en 2028, coincidiendo con la histórica edición número 100 del evento. A partir de 2029, y bajo un acuerdo exclusivo que se extenderá inicialmente hasta 2033, la transmisión global de los Premios Oscar se mudará por completo a la plataforma de streaming YouTube, donde se emitirá de forma gratuita a nivel mundial.
Nuevos liderazgos para afrontar una era de grandes cambios logísticos
Con la disolución de la división independiente que manejaba Melidonian, las responsabilidades operativas se dividirán de forma estratégica entre otros departamentos clave. A partir de ahora, todo lo relacionado con la producción de los galardones, los eventos especiales y la coordinación de las celebridades quedará bajo el ala de Jennifer Davidson, la actual jefa de marketing, comunicaciones y contenido de la entidad.
Por otra parte, la distribución de boletos de cortesía y las proyecciones exclusivas para los votantes de la industria del entretenimiento pasarán a ser coordinadas por Meredith Shea, quien lidera el sector de membresía e impacto global. Con este movimiento, los directivos buscan unificar las funciones externas bajo una misma línea de comunicación para ganar eficiencia frente a las nuevas demandas del público.
La planificación para la edición centenaria y el desembarco en el ecosistema digital ya se encuentran en marcha. El propio Bill Kramer reconoció ante sus empleados que los períodos de transición corporativa suelen presentar grandes desafíos logísticos, pero insistió en que esta evolución estructural consolidará la sustentabilidad a largo plazo de la estatuilla más codiciada del séptimo arte a nivel ecuménico.
Fuente original: The Ankler