Review de ‘Crime Simulator’ por Selena Carrillo
Crime Simulator desembarca en PlayStation 5 con una propuesta que mezcla el suspenso de los atracos con la estructura repetitiva de un roguelite. Aunque la premisa es inteligente y sumamente atractiva —especialmente para quienes buscan esa fantasía de planear el robo perfecto—, el título no termina de estar cien por ciento pulido en su faceta de simulación y técnica de juego.
El principal escollo es su falta de empatía hacia el jugador que busca una partida fugaz o relajante. El juego impone una “burocracia” interna excesiva: tienes que completar demasiados pasos previos y navegar por menús poco intuitivos antes de alcanzar objetivos básicos, como simplemente jugar una partida o adquirir mejoras esenciales. Esta estructura convierte el progreso en algo denso, alejándose de la fluidez que uno esperaría de un título moderno en consola.
A nivel técnico en PS5, si bien el rendimiento es estable, existen decisiones de diseño que rompen la inmersión. Un ejemplo claro es el sistema de obtención de objetos: cuando consigues un nuevo elemento, este simplemente cae en medio del escenario sin una señal clara, volviéndose extremadamente difícil de localizar entre el pasto o el entorno. Este tipo de detalles demuestran una falta de pulido en la experiencia de usuario que puede resultar frustrante.
La progresión, basada en la recolección aleatoria de folletos de habilidades, añade una capa de azar que a veces se siente injusta. Si a esto le sumamos que el diseño de misiones tiende a la repetición una vez que se descifran los patrones de la IA, el incentivo para seguir jugando depende exclusivamente de cuánto disfrutes el caos emergente con amigos, ya que la experiencia en solitario se vuelve cuesta arriba rápidamente.
En definitiva, Crime Simulator es un patio de juegos criminal con mucho potencial que brilla en el cooperativo, pero que se ve lastrado por un sistema de progresión glacial y una ejecución técnica que necesita un par de parches para ser realmente disfrutable. Es una compra recomendada si tienes un grupo de amigos con paciencia, pero es una experiencia demasiado “tosca” para el lobo solitario.